El Gobierno de Estados Unidos interpuso una demanda contra el estado de Texas, luego de que el gobernador, Greg Abbott, emitiera el miércoles una orden que prohíbe transportar a migrantes que hayan cruzado la frontera de forma irregular.
Las autoridades estadounidenses piden que se declare inválida esta orden e impedir que se aplique.
La denuncia fue presentada ante la Corte del Distrito Occidental de Texas y señala que la decisión del gobernador interfiere con las obligaciones del Gobierno y obstruye sus acuerdos con otras organizaciones.
El decreto firmado por Abbott insta a los agentes del Departamento de Seguridad Pública de Texas a detener e inspeccionar cualquier vehículo en el cual sospechen que se está transportando a migrantes indocumentados y los autoriza a incautar aquellos vehículos que lo estén haciendo.
Antes de presentar la demanda, el fiscal general de Estados Unidos, Merrick Garland, ya advirtió a Abbott en una carta que la orden ejecutiva viola la Ley Federal en numerosos aspectos y que Texas no puede hacer cumplir legalmente la orden a ningún funcionario federal o partes privadas que trabajen para Estados Unidos.
Por su parte, Abbott defendió que su orden a las agencias policiales de Texas tiene el propósito de impedir el transporte privado de migrantes indocumentados que, según el gobernador, presentan un riesgo a la salud pública, ya que pueden ser portadores de coronavirus.