El derechista José Antonio Kast, presidente electo de Chile y afín a la ideología del mandatario estadounidense Donald Trump, señaló desde su campaña que dará un giro a las políticas de migración, economía y seguridad.
Este cambio, dijo, está encabezado por juristas que en el pasado estuvieron vinculados a la defensa legal del exdictador Augusto Pinochet.
“El Ministerio de Defensa Nacional estará a cargo de Fernando Barros, abogado de la Universidad de Chile. Como ministro de Justicia y Derechos Humanos, Fernando Rabat Celis”, dijo Kast, presidente electo de Chile.
“Gobierno de emergencia”
Kast, con una victoria aplastante en la segunda vuelta de las elecciones, adelantó que su administración se acelerará al denominarse continuamente como un “gobierno de emergencia”.
“La emergencia no significa para nada autoritarismo. La emergencia significa una cosa muy simple: prioridad, urgencia y cumplimiento”, apuntó.
Hoy nos despedimos de la OPE, que nos permitió desplegarnos en estos meses de preparación.
— José Antonio Kast Rist 🖐️🇨🇱 (@joseantoniokast) March 9, 2026
Pareciera que llevamos mucho tiempo, pero comenzamos a gobernar a partir del miércoles.
Gracias a todo el equipo de la Oficina del Presidente Electo 🇨🇱 pic.twitter.com/5sjHLX2NRX
Acercamiento con Bukele
Bajo el argumento de enfrentar desafíos en el orden público, Kast pidió asesoramiento al presidente de El Salvador, Nayib Bukele.
“También queremos pedirle la colaboración a ustedes en temas de mejorar nuestro sistema penitenciario, conocer mejor su sistema de derecho penal”, explicó el presidente electo de Chile.
Porque el trabajo por Chile y su gente no lo he hecho solo, muchas gracias equipo: ministras, ministros, subsecretarias y subsecretarios. Ha sido un tremendo honor compartir esta noble tarea por las chilenas y chilenos con ustedes! pic.twitter.com/AyTx0tch6K
— Gabriel Boric Font (@GabrielBoric) March 11, 2026
Reunión con Boric
El actual presidente de Chile, Gabriel Boric, y Antonio Kast se reunieron públicamente durante la ceremonia de cambio de dirigencia del Ejército en Santiago.
Una abrupta transición alineada con la estrategia de seguridad del gobierno de Donald Trump y los países latinoamericanos para presuntamente enfrentar a los cárteles de la droga.