
La agenda antirracista postpandémica enfrenta desafíos y retos por lo que el papel de las afrofeministas es fundamental en América Latina, y uno de los ejemplos sobresalientes es el trabajo de la candidata a la vicepresidencia, Francia Márquez (que junto a Gustavo Petro, representan a la izquierda en Colombia), que fue reivindicada durante el diálogo magistral de las reconocidas académicas Mara Viveros Vigoya, Rosa Campoalegre y Rita Segato.
En el marco de la 9ª Conferencia Latinoamericana y Caribeña de Ciencias Sociales, que se lleva a cabo en diversas sedes de Ciudad Universitaria (del 7 al 10 de junio), se presentó un diálogo sobre ‘negritudes, afrolatinidades, racismos y resistencias’, en el que las académicas participantes celebraron el papel que han jugado las mujeres afrodescendientes en la historia política reciente.
En medio de un furor de asistentes que aglomeraba a académicos (as), estudiantes, profesores (as) y público universitarios de diversas entidades del país y de la región, las académicas señalaron algunos cambios que han existido en los últimos años con respecto a los movimiento afrolatinoamericanos, así como el papel de las mujeres, para consolidarlos.
En ese tenor fue que se reivindicó el papel y figura de Francia Márquez.
Mara Viveros enfatizó que la figura de la candidata ha sido disruptiva para Colombia, ya que la sorpresa es que ella no posee una tradición política, sino que es una líder comunitaria y defensora de los derechos humanos y de los pueblos oprimidos colombianos, “Francia Marquez ganó sin concesión política”, dijo, “en medio de un entorno político dominado por hombres, blancos y que dominan los grandes capitales”.
La antropóloga colombiana expuso que la apuesta a la gobernanza colectiva de la candidata vicepresidencial se resume en su frase ‘soy porque somos’ “esa es la reorientación de la función del estado y la economía, una relación horizontal con la comunidad, con el territorio, con las tradiciones” y agregó que también “su lucha es por la dignidad”.
En la disputa electoral colombiana, cabe recordar, Francia Márquez aceptó la nominación en la fórmula presidencial, a través del Pacto Histórico, con Gustavo Petro. Es considerada por medios de comunicación como la ‘revelación electoral’.
“Francia Márquez es un nuevo derrotero en marco político. Ahora las comunidades racializadas son protagonistas de sus saberes. No sólo rompió con la forma y reinterpretación de la política. […] Su propuesta ha resignificado sus memorias y practicas, es una explosión creadora de algo desconocido, ojalá atendamos su invitación”, concluyó Mara en su intervención.
La figura de Márquez también fue exaltada por la antropóloga argentina Rita Segato, quien señaló que en Colombia se han reivindicado las luchas de las disidencias sexuales, feminismo y el papel de la lucha afrodescendiente, luego de la aparición e impacto que ha causado Márquez.
Por su parte, la socióloga cubana Rosa Campoalegre urgió a que exista una agenda antirracista y afrofeminista, “porque las luchas las libramos casa adentro y casa afuera”, señaló.
También dijo que para tener un punto de partida antirracista se precisa que se cumplan las metas del Decenio Internacional de los Pueblos Afrodescendientes y el de la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial, ya que criticó que se ha convertido en una moda, pero que no se ha cumplido el reconocimiento ni la justicia, menos el desarrollo para los pueblos afrodescendientes.
El ejemplo fue la afectación que ha dejado tras de sí la pandemia mundial, dado que ha evidenciado una pandemia racializada, es decir, son los grupos más oprimidos quienes han padecido por la crisis económica, social, aumento de violencia, desigualdad, etc.
Ante ese contexto dijo que hay dos desafíos importantes. El primero es detener el genocidio negro, expresado en una “necropolítica que discrimina liderazgos afrofeministas. El laboratorio de esa tendencia se ve en Brasil y Colombia, pero no son los únicos. El Juvenicidio forma parte y el feminicidio de mujeres negras ante un estado ausente”.
Agregó que también se expresa en las prácticas de perfilamiento racial en los abusos policiales, en el genocidio epistémico de las universidades y en la ausencia de datos sobre las personas afrodescendientes.
El segundo desafío, señaló la socióloga cubana, es lograr la unidad del movimiento negro con otros movimientos sociales, “trascender la línea del color y articularse con otras luchas […] los feminismo, la comunidad LGBTIQ+ y las juventudes”, concluyó.
El evento se transmite vía virtual a través de la página del Clacso.