Donar comida para aliviar las penas migratorias… Esa es la consigna del restaurante Moderns Times Cafe en Minneápolis, que ha empezado a regalar bebidas calientes, comidas y pasteles a quienes lo soliciten, mientras los agentes migratorios siguen desplegados en la ciudad para realizar operativos contra personas migrantes.
Su propietario Dylan Alverson aseguró que es una forma de solidarizarse con las personas migrantes y de tratar de construir espacios de convivencia social, en un contexto en el que la tensión por las redadas y las protestas no hace más que crecer.
“Fue una experiencia transformadora. Pareciera que los crímenes contra los ciudadanos de Minneápolis llegaron a un punto en el que ninguno de nosotros volverá a ser el mismo, ni siquiera en lo que respecta a ir a trabajar al día siguiente, o a cómo gestionamos nuestro negocio”, expresó Dylan Alverson.

Modern Times Cafe, más que un negocio de comida
El apoyo del café es tanto para personas que no tienen qué comer, como para aquellas que pasan por un momento de estrés y quieren tener espacios para compartir con amigos en un entorno más pacífico.
“La única manera de combatirlo es haciendo el bien y la bondad. Y hay muchísima gente en Minneápolis ahora mismo haciendo eso, cuadra por cuadra, ayudando a sus vecinos, protegiéndolos, alimentando a la gente”, señaló Alverson.
El café de Dylan Alverson no es el único del estado que ha empezado a tomar acciones de solidaridad no solo hacia la población migrante, sino también hacia sus connacionales.

Solidaridad que trasciende idiomas y colores
Y es que incluso aquellos que han logrado la ciudadanía o son estadounidenses de nacimiento, manifiestan sentirse en peligro debido a la agresiva política del presidente estadounidense, aseguró el propietario del Modern Times Cafe.
“Siento que el gobierno se está volviendo contra todos, de verdad, especialmente en Minneápolis ahora mismo. Incluso como persona blanca, siento que se están volviendo contra mí, lo cual es una sensación muy nueva para mí. Es muy frustrante y difícil de manejar”, concluyó Alverson.
Así como la violencia de Trump no se ha detenido en los últimos días, tampoco la solidaridad ni el apoyo que trascienden nacionalidades y color de piel.