En Irán, miles de personas tomaron las calles de la capital Teherán y otras ciudades en apoyo al gobierno, tras las repetidas amenazas del presidente estadounidense Donald Trump de intervenir militarmente si la represión continúa.
La movilización coincidió con los funerales de quienes han fallecido producto de la represión policiaca en las protestas antigubernamentales y contra el costo de vida que suman dos semanas continuas.
Las cifras de personas muertas en las manifestaciones varían entre la reportada por el gobierno y la de organizaciones de derechos humanos que van de las más de 600 hasta más de dos mil.
El gobierno iraní respondió que “no busca la guerra, pero está totalmente preparado” ante cualquier escenario, incluido el de negociaciones con el gobierno de Estados Unidos.
La comunidad internacional, incluida la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Unión Europea han manifestado su preocupación por el uso de la violencia en las protestas.