Dicen que no hay mejor lugar que el hogar. Pero cuando la guerra llega, parece imposible pensar en retornar.
Pero no es así para ellos y ellas, a quienes el amor por sus familiares o la firmeza de defender sus convicciones, puede más que estar a salvo.
Magdalena es voluntaria polaca, mira incrédula la frontera. Acaba de dejar en el paso de Medyka a Oleksandra y sus dos hijos.
Y es que mientras miles se aglomeran para huir de Ucrania hacia Polonia, Oleksandra lo hace en sentido inverso.
“Ella vive en Liv y ella decidió más estar allá que aquí, porque tiene familia y hacer algo con ellos. Porque tiene dos niños pequeños y no puede trabajar aquí y en Liv puede ayudar a otras personas, y puede ayudar a personas que están en peor situación que su familia”, dijo Magdalena, voluntaria polaca.
Hace dos semanas, Magdalena y su hijo decidieron darle acogida a Oleksandra, pero sus dos hijos, un niño de tres años y una niña de siete años, extrañaban mucho al papá que se quedó a combatir en Liv, ciudad que aún no había sido tomada por los rusos.
“En nuestra opinión no es una buena decisión, porque la vida ahora en Liv es segura pero no sabemos cómo se va a poner en una semana. Ella es valiente, una mujer muy valiente”, señaló Magdalena.
Gleb también va a contracorriente. A sus 80 años carga una maleta con medicamentos y ropa para su hermano, que se encuentra en Kiev.

Tiene un alto nivel de sordera y en su escaso inglés confiesa que no permitirá que su hermano muera solo.
Son aproximadamente 184 mil civiles los que han decidido retornar a Ucrania en pleno conflicto bélico. Glack es otro de ellos.
“Nací en Kiev, fui criado en Broklyn. Voy a atravesar la frontera”, comentó Glack, combatiente ucraniano
Hace una semana, el presidente Volodímyr Zelensky instó a los ucranianos que viven en otros países a regresar, enlistarse en el ejército y luchar por el país que los vio nacer. La convocatoria llegó a ucranianos como Glack.
“Mucha gente de todo el mundo está viniendo a ayudar y eso es algo hermoso. Hay mucha gente que no ha estado en Ucrania, que no conocen Ucrania, pero saben que algo malo está pasando”, dijo Glack.
Glack, quien hasta hace una semana era administrador de una empresa, planea, desde Medika, llegar a Kiev o Mariúpol
“Claro, es peligroso. Sobre todo en días como hoy, hubo un ataque aéreo y murieron 35 personas. Pude haber estado ahí, pude ser yo. Si, claro, es muy peligroso, esto no es para todos”, agregó.
Asimismo, dijo que todo estará bien, “Ucrania ganará. Nada puede salir mal, cuando se regresa al hogar”.