Nicaragua comenzó su vacunación voluntaria contra el COVID-19 para grupos vulnerables con la aplicación de la primera dosis en el Hospital Cruz Azul, en Managua.
El primero en recibir la dosis fue Marco Antonio Arauz, de 62 años y originario de Masaya que fue vacunado con la Sputnik V que formaba parte del lote donado por Rusia.
Aunque la primera dosis se ha administrado en el Centro de Hemodiálisis del Hospital Cruz Azul, este martes también se comenzó con la inoculación voluntaria en una de las unidades de hemodiálisis del Ministerio de Salud.
Asimismo, se ha aplicado el biológico contra el coronavirus en la sala de diálisis y hemodiálisis del Hospital Lenín Fonseca, donde la primera inoculada ha sido Alis Marcela Reyes, oriunda de Granada.
Por el momento, el Ministerio de Salud no ha detallado un plan de vacunación oficial ni ha informado sobre el número de dosis de la vacuna rusa disponibles, así como tampoco ha precisado los centros sanitarios que se han habilitado para la inoculación.
Sin embargo, la ministra de Salud, Martha Reyes, dijo que la vacunación se extenderá de estos hospitales a otros 16 donde se atiende a pacientes con enfermedades renales, para continuar con pacientes que presentan cardiopatías y cuadros relacionados con aspectos oncológicos.
Conforme las vacunas vayan ingresando al país vamos a ir protegiendo a los diferentes grupos de prioridad, incluyendo los trabajadores de salud en primera línea y de otras instituciones que están en primera línea”, señaló Martha Reyes.
Por el momento, Nicaragua solo cuenta con vacunas Sputnik V y se espera que lleguen al país otras 200 mil dosis donadas procedentes de India el próximo 6 de marzo, a las que se sumarán unas 135 mil dosis de la vacuna de AstraZeneca que serán proporcionadas a través del mecanismo internacional COVAX.
El país acumula hasta este martes 6 mil 445 contagios y 173 decesos por COVID-19.