
Desde el exilio, ciudadanos nicaragüenses se manifestaron en varias ciudades de América y Europa, para pedir justicia y libertad a los presos políticos.
Este 18 de abril se cumplen cuatro años de la represión policiaca contra los ciudadanos que se opusieron a las reformas del régimen de Daniel Ortega y que terminó con saldo de 355 muertos y más de 700 detenidos acusados de terrorismo y perjuicios al Estado.
“Me duele respirar”, fue lo último que dijo Álvaro Conrado luego de que una bala lo alcanzó, cuando llevaba agua a estudiantes que protestaban contra el gobierno de Daniel Ortega hace cuatro años en Nicaragua. Su vida se detuvo, y también la de su familia.
Tenía 15 años cuando murió y aún estaba en el colegio. Las protestas habían empezado el 18 de abril de 2018. Dos días después, en medio de manifestaciones, recibió el disparo, aparentemente de un francotirador.
Justicia y verdad. Eso es lo que queremos, que nos digan lo que pasó. A cuatro años de su muerte no hay ninguna persona detenida”, expresó Álvaro Conrado padre.