El movimiento de los “No Sabo Kids” cobró una relevancia inédita en el escenario político de Estados Unidos.
Lo que comenzó en redes sociales entre 2020 y 2021 como una “etiqueta” para identificar a los hijos de hispanos que no dominan el español, utilizando una conjugación incorrecta del verbo saber que históricamente funcionaba como burla despectiva, se transformó en un símbolo de identidad colectiva.
Esta comunidad resignificó el término peyorativo para dejar atrás la vergüenza por sus orígenes, compartir sus vivencias frente a la retórica antimigrante de la segunda administración de Donald Trump y, de manera crucial, impulsar la movilización en las urnas.
Impacto demográfico y electoral en las elecciones de 2026
En el marco de las elecciones intermedias celebradas este martes 3 de noviembre de 2026, la influencia de la juventud hispana se consolidó de manera significativa.
De acuerdo con datos de la cadena Univisión, los jóvenes latinos de entre 18 y 29 años emitieron 406 mil 880 votos anticipados, superando los 406 mil 303 registrados en los comicios presidenciales de 2024, con una destacada participación en estados clave como Texas, donde alcanzaron el 28.45% de la votación total.
Además, las proyecciones indicaban que más de cuatro millones de jóvenes latinos ejercerían su derecho al voto por primera vez en esta jornada electoral, en la que también se estimaba que los demócratas recuperarían el control de la Cámara de Representantes y se observaban contiendas de gran relevancia como la protagonizada en Florida por la legisladora republicana María Elvira Salazar frente a las políticas migratorias de Trump.
La historia la hacen los pueblos. Los “no sabo”. https://t.co/jW1JUCtlKt
— Martín González 🇲🇽 (@MartinGonzama) November 4, 2026