El Parlamento portugués aprobó este viernes una ley que autoriza la muerte medicamente asistida, lo que convertirá a este país católico en el cuarto de Europa que legaliza la eutanasia, una vez entre en vigor.
El texto, que fue aprobado con 136 votos a favor, 78 en contra y cuatro abstenciones, será presentado al presidente conservador Marcelo Rebelo de Sousa.
El mandatario podrá promulgarlo, someterlo al análisis de la Corte constitucional o vetarlo.
Esta ley prevé que los portugueses mayores que vivan en el territorio del país y que se encuentran en una situación de sufrimiento extremo, que presenten lesiones irreversibles o afectados por una enfermedad incurable podrán recurrir a la eutanasia.
La solicitud del enfermo, al final de su vida, debe ser validada por varios médicos, así como por un psiquiatra cuando haya dudas sobre la capacidad de la persona a hacer una elección libre y consciente.
La muerte asistida podrá ser practicada en centros del servicio nacional de salud o en otro lugar elegido por el paciente siempre y cuando disponga de condiciones clínicas y confort adecuadas.