En Nicaragua, el Consejo Supremo Electoral (CSE) prohibió eventos masivos durante las campañas que inician el 25 de septiembre rumbo a las elecciones generales del 7 de noviembre.
El Consejo, afín al régimen de Daniel Ortega, ordenó a los siete partidos y alianzas en contienda, evitar estas actividades en su búsqueda de votos, en este proceso donde el presidente busca una cuarta reelección.
Los actos no estarán permitidos para más de 200 personas, por lo que el CSE recomendó difundir los planes de Gobierno de cada partido, a través de herramientas virtuales.
La contienda se desarrollará con Ortega como claro favorito tras haber encarcelado a los siete personajes que se perfilaban como candidatos presidenciales, incluida la principal, Cristiana Chamorro.
Oposición denuncia fraude
Grupos opositores a Ortega hicieron un llamado a un paro electoral. En un documento público denuncian que el proceso electoral es “fraudulento y su resultado ilegitimo”.
Los integrantes del movimiento son diferentes organizaciones como Víctimas de Abril, familiares de presos políticos, quienes exigen su liberación.
En Nicaragua no existen condiciones para un proceso electoral, justo libre y transparente. El dictador lo anuló, no hay por quién votar. La presencia en las JRV solo va a legitimar el proceso viciado, pagado de delitos electorales”, expresaron las organizaciones.