
Día 57 de la agresión rusa a Ucrania, el presidente de este país, Volodímir Zelensky, reconoció que en Mariúpol la situación es mala y que miles de militares permanecen bloqueados junto con civiles, principalmente mujeres y niños.
El presidente ruso Vladímir Putin celebró el jueves la “liberación” de Mariúpol y ordenó bloquear todas las escapatorias posibles del complejo siderúrgico subterráneo de Azovstal donde se atrincheraron los últimos resistentes de esa estratégica ciudad del sureste de Ucrania.
“El fin del trabajo de liberación de Mariúpol es un éxito”, dijo Putin a su ministro de Defensa, Serguéi Shoigu, en un encuentro difundido por la televisión.
La ciudad portuaria ha sufrido ataques imparables del ejército ruso, además, las autoridades acusan que, como lo ha hecho en otras ciudades, los invasores cavaron una fosa común a 20 kilómetros, para enterrar a casi 9 mil personas.
“Sé que han capturado la mayor parte de Mariúpol hace mucho tiempo. Somos muy conscientes de eso. Pero hay una parte de nuestra ciudad donde permanecen nuestros militares. Y se quedarán allí por ahora”, dijo Volodímir Zelensky, presidente de Ucrania.
En la región del Donbás, las fuerzas rusas continúan los bombardeos que obligan a los habitantes a huir.
“Mi familia está aquí, las casas de todas las personas, todos los amigos están destruidas”, comentó Anatoly, desplazado de Ucrania.
El parlamento ucraniano extendió la ley marcial hasta el 25 de mayo.
Este día, el presidente de España, Pedro Sánchez, estuvo en Kiev y Borodianka. El mandatario informó del envío de 200 toneladas de material militar a Ucrania.
Y desde Washington, el presidente Joe Biden anunció un nuevo paquete de asistencia militar para Ucrania por 800 millones de dólares.
“Para aumentar aún más la capacidad de Ucrania para luchar en el Este y la región de Donbás”, dijo Joe Biden, presidente de Estados Unidos.
A la par, Estados Unidos atenderá de manera electrónica a los migrantes ucranianos que pidan asilo, para evitar que lleguen a la frontera con México.