Los rebeldes de Tigré asesinaron al menos a 125 civiles a principios de septiembre en un pueblo de Amhara, región del norte de Etiopía, alcanzada por el conflicto en la vecina Tigré, informaron este miércoles médicos de esa región.
Hubo 125 muertos en el pueblo de Chenna. Vi la fosa yo mismo”, declaró Mulugeta Melesa, jefe del hospital de la ciudad vecina de Dabat.
Los habitantes seguían buscando cadáveres en los alrededores y el recuento no es definitivo, añadió.
El norte de Etiopía está sumido en violentos combates desde noviembre, cuando el primer ministro Abiy Ahmed envió al ejército federal a Tigré para derrocar a las autoridades locales disidentes del Frente de Liberación del Pueblo de Tigré (TPLF).
El conflicto se ha ido alargando y a finales de junio las fuerzas pro-TPLF recuperaron el control en la mayor parte de Tigré, para luego proseguir su ofensiva en las regiones de Amhara y Afar, con tal de impedir que las fuerzas progubernamentales se reagrupen.
Junto a esta proliferación de los combates, que han causado miles de desplazados, han surgido acusaciones de ejecuciones sumarias y bombardeos indiscriminados por parte de los rebeldes, unos hechos desmentidos por el TPLF.
Los habitantes de Chenna explicaron que las fuerzas pro-TPLF controlaban la localidad a finales de agosto, antes de que estallaran enfrentamientos con las tropas”, dijo Sewunet Wubalem, administrador del distrito de Dabat.
Los rebeldes mataron a civiles durante varios días a principios de septiembre y luego se fueron, indicó.
Algunos de los heridos fueron trasladados al hospital universitario de la ciudad de Gondar.
“Los cadáveres no llegan aquí, pero hay civiles heridos”, declaró Ashenafi Tazebew, director adjunto del hospital de Gondar.