El primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer, anunció la autorización a Estados Unidos del uso de bases militares británicas para operaciones defensivas contra Irán, en una decisión que marca un giro hacia una participación más directa en el conflicto.
Luz verde a instalaciones británicas
Starmer explicó que la medida responde a solicitudes de países del Golfo Pérsico, aliados históricos de Londres, ante los ataques con misiles iraníes en la región.
“Hemos decidido aceptar esta solicitud para evitar que Irán dispare misiles en la región. Nuestra decisión se basa en la legítima defensa colectiva de amigos y aliados de larga data y en la protección de la vida de británicos. Esto se ajusta al derecho internacional”, dijo Starmer en un comunicado por redes sociales.
El mandatario detalló que el permiso incluye operaciones destinadas a destruir misiles en sus depósitos o lanzaderas, al considerar que es la única forma de frenar la amenaza.
My update on the situation in the Middle East. pic.twitter.com/DvsOVcTDMy
— Keir Starmer (@Keir_Starmer) March 1, 2026
Escalada y tensión en Chipre
Tras el anuncio, se reportaron explosiones en la base aérea de Akrotiri, en Chipre, utilizada por la Real Fuerza Aérea británica. Aunque no se han confirmado víctimas ni responsables, las instalaciones se declararon en estado de amenaza de seguridad.
La decisión coloca al Reino Unido junto a Francia y Alemania, que también manifestaron su disposición a permitir acciones defensivas contra la capacidad misilística iraní, en un conflicto que continúa ampliándose.