Un ambiente diferente se vive en la frontera de Ceuta con Marruecos, tras el ingreso histórico a territorio español de ocho mil migrantes indocumentados en apenas dos días.
Las autoridades marroquíes cerraron los accesos a la ciudad autónoma de Ceuta para evitar el paso a quienes intentan llegar a Europa.
Los que intentan cruzar a nado o logran llegar a la playa, son auxiliados por agentes y devueltos de inmediato a su país.
De los ocho mil que cruzaron la frontera sin papeles, 5 mil 600 ya fueron devueltos.
Descartan crisis migratoria
La afluencia de miles de inmigrantes al enclave español de Ceuta no es una “crisis migratoria”, sino un “momento difícil” en la relación entre Marruecos y España, más ampliamente la Unión Europea (UE), dijo el miércoles el secretario de Estado francés de Asuntos Europeos, Clément Beaune.
Esto no es una crisis migratoria europea, es un contratiempo, un momento difícil y apoyamos a España en este paso complicado”, dijo en la cadena de televisión del Senado.