Irán denunció que Estados Unidos e Israel atacó la mayor planta de procesamiento de gas natural del mundo, el yacimiento de South Pars, lo que de acuerdo con las autoridades iraníes, desencadenará una “guerra económica a gran escala”.
El anuncio elevó los precios del petróleo y del gas, ocasionando que el petróleo en Dubái alcanzara los 157 dólares por barril, un nuevo récord.
Crisis energética y escalada de conflictos
En respuesta, Irán continúa atacando Israel y emitió órdenes de evacuación para cinco plantas energéticas en Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Qatar.
En este último país hace unos momentos realizó un bombardeo, sin causar víctimas. Por su parte, Israel está utilizando tácticas militares en Líbano, similares a las que usó en el genocidio contra la Franja de Gaza.
Está destruyendo la infraestructura civil en varias ciudades y obligando al desplazamiento de miles de personas.
Además, amenazó con destruir todos los puentes que unen el sur de Líbano con el resto del país, con lo que la población quedará completamente aislada. El objetivo es consolidar la ocupación israelí en el sur de Líbano con el argumento de crear una zona de seguridad.