El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva para revisar si los lobos grises y los lobos grises mexicanos deben mantener las protecciones de la Ley de Especies en Peligro de Extinción.
La medida da un plazo de 90 días al secretario del Interior, Doug Burgum, para determinar si ambas poblaciones cumplen con los requisitos para dejar de estar protegidas por esta legislación.
La administración de Trump señaló que la decisión busca apoyar a los rancheros que denuncian ataques de lobos contra su ganado.
No es la primera vez que el mandatario intenta retirar estas protecciones. Durante su primer periodo en la Casa Blanca ordenó sacar a los lobos grises de la lista federal de especies en peligro de extinción, pero un tribunal posteriormente anuló la medida.
Ambientalistas rechazan la medida
La nueva orden provocó críticas de organizaciones defensoras de los lobos, que consideran que reducir las protecciones podría afectar los esfuerzos para recuperar sus poblaciones.
De acuerdo con el Grand Canyon Wolf Recovery Project, actualmente quedan alrededor de 317 lobos grises mexicanos en libertad. Esta población enfrenta serios problemas genéticos que dificultan su recuperación.
También señaló que existen programas estatales y federales que compensan a los ganaderos por las pérdidas ocasionadas por ataques de lobos, además de medidas para prevenir conflictos sin recurrir a la eliminación de ejemplares.
Regan Downey, directora de Educación y Defensa del Wolf Conservation Center, consideró que la administración debería aumentar el financiamiento de métodos no letales para reducir los conflictos entre lobos y ganaderos.
La decisión final sobre el futuro de las protecciones deberá tomarse dentro de los próximos 90 días.