El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y a la patrulla fronteriza que no intervengan “en las protestas o disturbios de diversas ciudades demócratas” a menos, dijo, de que estas “soliciten ayuda”.
Asimismo, detalló que instruyó a la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, que los agentes deben proteger la propiedad del gobierno federal.
De igual manera, apuntó que “no se permitirá escupir en la cara a los oficiales, no se darán puñetazos ni patadas a los faros de nuestros vehículos, ni se lanzarán piedras ni ladrillos a nuestros vehículos”.
Trump advirtió que si los gobiernos locales no controlan las protestas acudirán de inmediato al lugar donde se solicite la ayuda y se encargará “de la situación de forma sencilla y metódica”, citando la actuación de las fuerzas en los disturbios de Los Ángeles hace un año.