El Tribunal General de la Unión Europea aplicó este viernes un golpe a los eurolegisladores catalanes Carles Puigdemont, Toni Comín y Clara Ponsatí, al mantener en firme la suspensión de su inmunidad legislativa, decidida por el Parlamento Europeo en marzo.
Esta misma corte les había restituido temporariamente su inmunidad el 2 de junio en una apelación, pero en el fallo anunciado este viernes el tribunal rechazó los argumentos presentados por considerar que no demostraron con “grado de probabilidad suficiente” los temores de persecución judicial o arresto.
La justicia española acusa a Puigdemont y Comín de sedición y malversación de fondos, y a Ponsatí sólo de sedición, por el intento de independencia de Cataluña en 2017, y exige su extradición.
En su apelación ante el tribunal europeo, los tres eurolegisladores alegaron problemas de procedimiento y competencias, y afirmaron que la suspensión de su inmunidad abría la puerta a que un país del bloque proceda a su detención y entrega a las autoridades españolas.
En cambio, este viernes el tribunal, señaló que “nada permite considerar que las autoridades judiciales belgas o que las autoridades de otro Estado miembro [de la UE] puedan ejecutar las órdenes de detención europeas dictadas contra los diputados y entregarlos a las autoridades españolas”.
En el caso particular de Ponsatí, el Tribunal mencionó que su detención y entrega por parte de las autoridades del Reino Unido (donde vivió hasta el año pasado) “resulta actualmente hipotética”.