Cerca de 200 niñas y niños de preescolar y primaria regresaron a clases en Chenalhó, Chiapas, luego de casi dos años sin actividades escolares debido al desplazamiento forzado de familias de la comunidad tseltal de Sanem-Balam.
El conflicto estuvo relacionado con disputas electorales, problemas agrarios y la presencia del crimen organizado, lo que provocó la división de la comunidad en dos grupos: el Centro Sanem-Balam y la fracción Tzanem-Bolom.
De acuerdo con el secretario de Educación Pública (SEP), Mario Delgado, la reanudación de las actividades escolares se logró de manera gradual, tras reuniones entre autoridades educativas y habitantes de ambas comunidades.
El funcionario informó que, desde el 31 de agosto de 2026, 23 estudiantes de preescolar y 46 de primaria recibían clases en el patio de la Casa de la Cultura, en la cabecera municipal de Chenalhó.
Posteriormente, el 5 de octubre, las actividades escolares comenzaron de manera regular en otras instalaciones, donde se atiende a alrededor de 100 alumnos.
Autoridades intervienen
La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que su gobierno intervino para atender las necesidades de la población y contribuir a la pacificación de la región.
La mandataria explicó que elementos de la Guardia Nacional, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Secretaría de Gobernación (Segob) y la Secretaría de Bienestar realizaron recorridos casa por casa para apoyar a las familias, en un contexto en el que el Palacio Municipal permanecía tomado.
También indicó que se restableció el servicio de energía eléctrica y destacó la intervención del gobierno estatal, encabezado por Eduardo Ramírez.