En el Día Internacional de la Destrucción de Armas, también habría que preguntar ¿de dónde proviene el armamento que inunda las calles de nuestro país?
Y una verdad inobjetable es que mientras nosotros ponemos los muertos, Estados Unidos pone las armas, que finalmente terminan en manos del crimen organizado.
Cifras oficiales indican que el 70%, es decir, 7 de cada 10 armas decomisadas a grupos delictivos mexicanos, son de origen estadounidense.
De acuerdo con la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos, cada año unas 200 mil armas son traficadas desde la Unión Americana a nuestro país.
La Fiscalía General de la República y la Secretaría de la Defensa, dieron a conocer que gran parte de estas armas salen de Arizona, California, Nuevo México y Texas.
Éstas son las 11 rutas de tráfico de armas:
- La primera va de San Diego, California, a Acapulco, Guerrero.
- La segunda de Yuma, Arizona, a San Luis Río Colorado, Sonora.
- La tercera de Phoenix, Arizona, a Guadalajara, Jalisco.
- La cuarta ruta parte de Nogales, Arizona, y llega a Los Mochis, Sinaloa.
- La quinta inicia en Tucson, Arizona y finaliza en Hermosillo, Sonora.
- La sexta va del Paso, Texas, a Morelia, Michoacán.
- La séptima ruta comienza en Laredo, Texas y llega a Ciudad de México.
- La octava ruta va de Miguel Alemán, Tamaulipas a Cadereyta, Nuevo León.
- La novena inicia en Camargo, Tamaulipas, hasta llegar a General Terán, Nuevo León.
- La ruta 10 va de Mcallen, Texas, a Oaxaca.
Y por último, la ruta 11 inicia en Brownsville, Texas, y termina en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.
Y aunque las autoridades estadounidenses se nieguen a aceptar que gran parte de la violencia generada en nuestro país es producto del comercio de armas que existe del otro lado de la frontera, nada más hay que recordar el operativo fallido de Rápido Furioso, con el que en 2009, se permitió el trasiego de 2 mil 500 armas para, en teoría, seguir la ruta de los criminales.
Pero tanto el FBI como nuestras autoridades, encabezadas por Felipe Calderón, fallaron o quisieron fallar en el cometido y esas armas terminaron en manos de delincuentes.