El gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, aseguró que no habrá impunidad y exigió esclarecer la muerte de una niña de siete años durante los acontecimientos del pasado 29 de octubre.
Los hechos ocurrieron luego de un operativo en el que se detuvo a un objetivo criminal prioritario, ante el cual la delincuencia organizada respondió con vehículos incendiados y bloqueos en carreteras y avenidas en al menos ocho municipios de la entidad, ocasionando la muerte de cinco personas.
No se encubrirá a nadie
Además de lamentar la muerte de la niña y que su madre haya resultado lesionada, Villarreal Anaya destacó que ya se investiga la presunta procedencia del disparo desde un helicóptero de la Guardia Estatal que participaba en la atención de los acontecimientos por lo que, dijo, se actuará con apego a la ley y sin encubrir a nadie.
Declaró que ha instruido a las dependencias del Gobierno de Tamaulipas para brindar atención y acompañamiento a las personas lesionadas y a las familias de quienes murieron.
Finalmente, manifestó que las fuerzas federales y estatales mantienen su despliegue en la región, reforzando sus filas con 450 elementos y dos helicópteros del Ejército.