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La polémica del glifosato, el agroquímico que impacta en el medio ambiente

La polémica del glifosato, el agroquímico que impacta en el medio ambiente

FOTO: ARCHIVO CUARTOSCURO

La prohibición del glifosato en México se encuentra en pausa, así fue como hace una semana lo anunció el presidente Andrés Manuel López Obrador, por lo que se continuará importando y utilizando hasta que se encuentre un insumo alternativo.

De acuerdo con Rita Elise Schwentesius Rindermann, investigadora de la Universidad Autónoma de Chapingo (UACH), el uso del glifosato ha generado preocupación, porque pequeños y medianos productores los usan en sus cultivos: “Es un problema social”, comentó a Once Noticias.

El glifosato es un herbicida que se utiliza para eliminar hierbas en cultivos. En nuestro país comenzó a usarse hace 50 años, asegura la especialista, quien formó parte de las mesas de discusión y defensa del glifosato que se hicieron en los noventa.

“El glifosato se usa desde hace 50 años en México. Tardó muchos años en lograr la aceptación en el campo y lo logró. Ahora, para lograr su prohibición se necesitan condiciones para hacerlo. Se necesitan alternativas para pequeños y medianos productores, no con la sustitución de otros herbicidas, sino para replantear el uso de esos productos, porque sí es posible dejar de hacerlo y migrar a la agroecología”, asegura la investigadora.

La doctora y fundadora del Tianguis Orgánico Chapingo, critica la propuesta de utilizar como alternativa la “sustitución de insumos”, es decir, usar otros herbicidas, por lo que recordó que el glifosato es el más conocido, pero se utilizan herbicidas de mayor impacto que circulan sin restricción, como el Gramoxone, un paraquat de amplio espectro. 

“No se necesita el glifosato, pero necesitamos condiciones para ello”, sentenció Rita Elise Schwentesius.

La especialista dijo que el uso del glifosato y sus efectos han sido recabados incluso por su grupo de investigación en Chapingo, en el Estado de México. Con drones han detectado, sobre parcelas de Texcoco, la contaminación del glifosato.

“Yo te puedo hablar en términos de medioambiente. Tiene efectos muy dañinos en el medio ambiente, por ejemplo, el glifosato se aplica sobre el suelo y el viento puede llevarlo a unos 10 o 15 kilómetros en la cáscara de los árboles. También va al subsuelo, a unos 100 metros debajo del subsuelo, y puede llegar a ríos”, dijo la especialista.

La doctora coincide con la posición que defiende una transición agroecológica. En esa transición existe la posibilidad de utilizar técnicas ancestrales en el campo, una práctica que incluso tienen pequeños productores del sur de México y Sinaloa, recuerda la doctora durante la entrevista, y en donde se trabaje de la mano con productores, pero también con consumidores, para generar estrategias de economía justa de los productos orgánicos.

FOTO: PXHERE

Glifosato, una polémica de intereses económicos

Pero la polémica abarca los intereses económicos, porque detrás también se encuentra una cadena de transnacionales, incluso de grupos nacionales, que defienden el uso del herbicida con el argumento de eficientar la producción y costos.

La Unión Mexicana de Fabricantes y Formuladores de Agroquímicos (UMFFAAC) defiende que el glifosato no representa un riesgo para la salud de las personas ni para el medio ambiente. Esta asociación, conformada principalmente por empresarios, ha presionado para que no se prohíba el herbicida, incluso, en su último comunicado señala que “hasta el momento el Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías (Conahcyt) no ha presentado alternativas viables que sustituyan al glifosato, el herbicida más utilizado en el mundo”.

Así, también, el Consejo Nacional Agropecuario (CNA), quien celebró detener la entrada en vigor del decreto presidencial, “el CNA celebra que el Ejecutivo Federal, a través de las dependencias involucradas, continúe en la búsqueda de un herbicida de amplio espectro que mantenga la productividad de los productores que dependen de este insumo”

Y detrás de ellas, están las grandes empresas globales de plaguicidas, como Syngenta, Bayer, Monsanto, BASF y Corteva. Estas compañías concentran 62% del mercado mundial de plaguicidas y sus ventas anuales rondan los 800 mil millones de pesos. 

El mismo presidente López Obrador reconoció que la Secretaría de Economía impulsa el uso del glifosato para potencializar la producción de granos, pero, al mismo tiempo, la Secretaría de Salud y el propio Conahcyt advierten los peligros que representa para la salud.

FOTO: ARCHIVO CUARTOSCURO

La doctora Rita Elise Schwentesius Rindermann, teme que la discusión económica e ideológica pese para generar presión sobre la investigación científica, por lo que no está de acuerdo en que se utilicen otros insumos para sustituir al glifosato.

“Necesitamos puentes para encontrar soluciones, un puente entre investigadores y productores, pero no para que el resultado se exporte a Estados Unidos, que además son quienes financian esas investigaciones, eso se llama neocolonialismo”, compartió para Once Noticias.

La discusión sobre el glifosato está pausada tras el anuncio que hizo el presidente López Obrador, no obstante, la especialista enfatiza que también deben tratarse medidas integrales con productores que aseguren la transición agroecológica. 

“Lo que el Presidente presentó es como un jaque mate. Pero yo creo que vamos a necesitar mucho tiempo. El glifosato destruye la biodiversidad. Es un hecho y afecta muchísimo más de lo que nos imaginamos. Y eso se junta con otras medidas, todo el uso de agroquímicos en general. La punta es el glifosato”, finalizó la doctora Rita Elise Schwentesius Rindermann.

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