El secretario de Relaciones Exteriores de México, Marcelo Ebrard, confirmó que no se ha reportado que haya connacionales entre las víctimas de la masacre en la escuela primaria de Uvalde, Texas, donde el martes un joven asesinó a 19 menores de edad y dos personas adultas.
Salvador Ramos, quien tenía 18 años, irrumpió en la primaria con una pistola de mano y un rifle AR-15, se atrincheró en un salón de clases y comenzó a disparar. Todos los fallecidos estaban en el mismo salón de clases de cuarto grado.
Con respeto a este hecho, el canciller mexicano dijo que aún espera mayor información de las autoridades estadounidenses, pero que “ningún connacional fue lastimado durante este sucedo, hasta ahora.”
Además, aseguró que México continuará su demanda judicial contra los fabricantes del armamento en Estado Unidos.
Después de este reciente tiroteo, el debate sobre el control de armas en Estados Unidos surgió de nuevo.
Nuestro Cónsul, Ismael Naveja, en el Centro Cívico de Uvalde, Texas, esperando noticias de posibles connacionales víctimas o afectados en la tragedia vivida hoy. pic.twitter.com/qKSp5PAeZP
— Marcelo Ebrard C. (@m_ebrard) May 25, 2022
“Por ejemplo, la empresa que produce esta arma, el fusil de asalto AR15, hace propaganda de sus armas con gente muy joven como puedes observar en su página de internet”, señaló Ebrard.
El rifle AR-15 –fabricado por Colt, una de las compañías incluidas en la demanda mexicana- está concebido para provocar el mayor número posible de víctimas en un tiempo récord, según datos de la industria.
La tragedia de Uvalde, la peor en una escuela estadounidense en una década, multiplica la cólera y las preguntas sobre cómo limitar la venta de armas en ese país, un control que podría haber evitado la matanza.