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Marea violeta: el color de la lucha feminista por los derechos de las mujeres

El color morado en los movimientos feministas y en las luchas por las mujeres se relaciona con las luchas contra la discriminación, la desigualdad y las violencias.

Una vez más, este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, la Marea Violeta volverá a nutrirse del morado que miles de mujeres y niñas usarán en sus carteles, listones, pañoletas o en el glitter de sus ojos en un llamado por la justicia y paz. 

Pero esta lucha no es de unos días, es histórica. Era un 25 de marzo de 1911, un incendio en la fábrica textil Triangle Shirtwaist de Nueva York. 123 trabajadoras fallecieron debido a que las puertas del lugar estaban cerradas por indicaciones de los jefes, lo que dificultó su rescate. Se dijo que el humo que salía era morado por los tejidos que se usaban en las camisas.

“Las mujeres ya venían luchando por las condiciones extenuantes, por las largas jornadas laborales. Las narrativas cuentan, que el humo de aquel incendio se vio de color morado y fue un momento de identificar con las luchas por las condiciones laborales femeninas de las mujeres”, explicó la investigadora postdoctoral del Centro de Investigaciones y Estudios de Género (CIEG), Paola Marugán Ricart. 

En 1975, detalló Marugán Ricart, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) celebró el Año Internacional de la Mujer en Ciudad de México. Por primera vez hubo una marcha el 8 de marzo, y el color morado tomó aún más fuerza. 

FOTO: ALINE ESPINOSA GUTIERREZ
FOTO: ALINE ESPINOSA GUTIERREZ

En el Siglo XX, las sufragistas eligieron el morado junto al blanco y el verde como símbolos para exigir el voto femenino. El blanco representaba la pureza y el verde la esperanza.

“El color morado en los movimientos feministas y en las luchas por las mujeres se relaciona con las luchas contra la discriminación, la desigualdad y las violencias que las mujeres sufrimos no solo por nuestra condición de género, sino por una serie de distintas matrices identitarias, podríamos decir, como son la raza, la clase social, la formación, la edad, las prárctias religiosas, la edad”, apuntó la investigadora. 

A medida que evoluciona la historia, la causa feminista también lo hace, adoptando nuevas ideas, recuperando la ternura radical, impulsando las redes de apoyo y la lucha intersenccional.

“Somos mujeres plurales, somos mujeres cis marchando, mujeres trans, mujeres lesbianas, mujeres heterosexuales, mujeres bisexuales, mujeres pansexuales, somos mujeres monogámicas, mujeres poliamorosas, estamos peleando”, destacó. 

Desde su perspectiva las semanas de las mujeres han ido cambiando: “Yo diría que hace un siglo las demandas pasaban por el ejercicio de ciudadanía, estaban más relacionadas con el ejercicio de ciudadanía. Y ahora en el presente, pues yo diría que tiene que ver la violencia, desapariciones, feminicidios, las cuestiones de la diversidad sexual”.

FOTO: ALINE ESPINOSA GUTIERREZ

En este contexto, el color morado llama a que las mujeres apuesten por la resiliencia con el compromiso de reconocerse y construir espacios sin violencia patriarcal. 

“El 8M es ese momento de cohesión, es un momento también afectivo muy fuerte, muy potente, es aquello de ‘no estamos solas hermana, yo sí te creo’. Entonces nos estamos leyendo más entre nosotras, nos estamos sintiendo, nos acompañamos y por lo tanto estamos mucho más fortalecidas”, enfatizó. 

Para la investigadora este 8 de marzo además de pintar las calles de morado y protestar, también es importante celebrar los logros que el movimiento feminista ha conseguido.   

FOTO: ALINE ESPINOSA GUTIERREZ

“No es un día de celebración para que venga el típico cuate a darte una flor evidentemente no, pero sí que es un día de celebración de nuestros procesos políticos, de la producción de belleza que hacemos en el campo de la ciencia, del arte, de la literatura, de la economía, en la universidad, en el campo de la salud, en la calle”, resaltó. 

De cara al Día Internacional de la Mujer, el mensaje es claro: “La vida de las mujeres importa, o sea, parece que somos cuerpos desechables en esta sociedad organizada, es una necropolítica, aquí le ven, entonces el mensaje es la lucha por el reconocimiento de la humanidad de las mujeres como mujeres plurales”, finalizó. 

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