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México y ACNUR fortalecen política de refugio

FOTO: @rosaicela_

Con el objetivo de dialogar sobre el compromiso de México por la protección de personas extranjeras que buscan refugio en nuestro país, la secretaria de Gobernación (Segob), Rosa Icela Rodríguez, encabezó este lunes un encuentro con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), Barham Salih.

Durante la reunión se intercambiaron diversos puntos de vista sobre la consolidación de una política de Estado que articule la protección, los derechos, la autonomía y la integración para las personas que solicitan refugio.

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Construcción de un proyecto de vida

Esta es la primera visita oficial a nuestro país de Barham Salih, quien también estuvo este fin de semana en la ciudad de Aguascalientes, con el propósito de conocer experiencias de integración laboral de las personas refugiadas que construyen sus proyectos de vida en la entidad.

La Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR), institución del gobierno creada en 1980, es la encargada de recibir, analizar y resolver las solicitudes de refugio en México y busca ofrecer aprendizajes valiosos con el fin de ampliar las oportunidades de las personas refugiadas.

Entre los asistentes al encuentro con el equipo de trabajo de la Agencia de la ONU para los Refugiados estuvieron el subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración, Arturo Medina Padilla; el director del Instituto Nacional de Migración de México (INAMI), Sergio Salomón Céspedes; el coordinador para la Atención Integral de la Migración en la Frontera Sur, Hazael Ruíz Ortega, así como la Coordinadora General de la COMAR, Xadeni Méndez Márquez.

FOTO: @rosaicela_

¿Quién es una persona refugiada?

La Ley sobre Refugiados, Protección Complementaria y Asilo Político contempla que una persona refugiada es aquella que ha huido de su país por temor a ser perseguida por su raza, religión, nacionalidad, género, pertenencia a determinado grupo social u opiniones políticas, o a causa de otras formas de violencia grave que ponen en riesgo su vida, seguridad o libertad y que por estas razones no puede regresar.

En México, toda autoridad, incluido el Instituto Nacional de Migración (INM), está obligada a respetar a aquellas personas extranjeras que expresen su deseo de solicitar la condición de refugiado, por lo que no puede devolverlas a su país de origen.

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