Luego de que el 19 de febrero se resguardaran cuatro pitones que se exhibían sin autorización durante un carnaval en Tepoztlán, Morelos, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) actualizó su estado de salud.
Tras su traslado a instalaciones oficiales, los ejemplares se sometieron a revisión médica. Los diagnósticos revelaron neumonía, estomatitis, problemas de muda y abrasiones en el vientre, lesiones asociadas a manejo inadecuado.
¿Cómo evolucionan los ejemplares?
La pitón burmesa (Python bivittatus) presenta mala condición corporal, deshidratación y retención de muda, además de manchas que podrían estar relacionadas con golpes o infección sistémica.
La pitón reticulada (Malayopython reticulatus) padece inflamación en la cavidad bucal, pulmonía y una lesión en la punta de la cola. Una de las pitones bola (Python regius) registra bajo peso, problemas de muda y afecciones respiratorias.
De acuerdo con la autoridad ambiental, estos tres ejemplares responden al tratamiento, aunque su estado sigue siendo delicado debido a las condiciones en que vivieron.

Atención crítica en una pitón bola
El cuarto ejemplar, también pitón bola, presenta pulmonía severa y dificultad respiratoria. Estudios radiográficos confirmaron acumulación de líquido en los pulmones, lo que sugiere un cuadro crónico que requiere monitoreo permanente.
Proceso legal contra el responsable
La persona que exhibía a los animales fue vinculada a proceso por posesión de ejemplares de vida silvestre sujetos a protección especial, conforme al Código Penal Federal y la Ley General de Vida Silvestre.
En Tepoztlán, las pitones no contaban con permisos de exhibición ni con un plan de manejo autorizado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
