En la región de La Laguna, que comparten Durango y Coahuila, se vive una realidad difícil de concebir en pleno siglo 21. Y dos son las razones de ello: la primera, el agua que reciben los hogares de nueve municipios de la zona está contaminada con arsénico.
Y la segunda: aún hay quien se opone a que los habitantes de esta región beban agua sin arsénico.
Con el aumento de la población y la sobreexplotación de los acuíferos por parte de la industria lechera, para obtener agua para consumo humano, es necesario extraerla de pozos cada vez más profundos en donde hay más arsénico.
Evitar este consumo de agua es importante porque hay estadísticas y hay registros de los que están expuestos al arsénico, el dridroarsenicismo en la zona, tienen problemas de cáncer, tienen problemas de riñones”, indicó Germán Martínez Santoyo, director general de la Conagua.
Por ello, se busca poner fin a este penoso rezago, con la puesta en marcha del proyecto federal “Agua saludable para La Laguna”, en beneficio de más de millón y medio de habitantes.
El tema del arsénico que tenemos en la región de La Laguna es un tema importante en salud pública, la verdad es que sí ha generado temas de cáncer, es la principal causa de salud que ocasiona el arsénico y que nosotros buscamos es justamente, utilizar el agua superficial que presenta una menor cantidad de arsénico, potabilizarla y poderla dotar a la población”, dijo Eduardo Aarón Fuentes Silva, director general de Cuencas Centrales del Norte, Conagua.
En la región lagunera prácticamente la totalidad del agua para consumo humano, ni se filtra ni se potabiliza.
Un ejemplo es la localidad El Lucero, en el municipio de Tlahualilo, Durango. El agua que llega se recibe en un colector municipal y aunque en el sexenio pasado se instalaron contendores potabilizadores, nunca funcionaron.
Por ello, la propuesta federal ha generado grandes esperanzas.
Estamos pensando que eso va a resolver el abasto para nuestro municipio”, expresó Fidel Vázquez Chairez, director del Sistema de Agua y Alcantarillado, Tlahualilo.
La propuesta es que parte del agua que se almacena en las presas Lázaro Cárdenas y Francisco Zarco, alimenten el nuevo sistema de distribución para la Laguna.
Las presas verterán más agua al lecho que se encuentra entre ellas. Eso generará mayores escurrimientos que se colectarán un kilómetro más adelante, en una represa derivadora.
En el área donde se va a colocar la presa derivadora, es el punto de partida de este nuevo sistema de distribución de agua para la región de La Laguna. A unos 10 metros del cauce principal, justo en esta zona se va a colocar la planta de bombeo, que será la encargada de llevar el agua a presión a 11.9 kilómetros de ahí, que es donde se va a colocar la planta potabilizadora.
La primera instalación se colocará a un kilómetro del parque estatal Cañón de Fernández; zona ya impactada por cultivos y sistemas de riego.
El agua se canalizará mediante dos grandes tuberías de acero, con mínimo impacto ambiental.
Para colocar la tubería que conectará con la planta potabilizadora, se aprovechará el derecho de vía de la zona federal. Algo que se puede apreciar desde el canal de riego, próximo a la localidad de Santa Anita, en el municipio de Lerdo.
Nosotros vamos a ocupar 3.5 hectáreas para nuestras obras, pero traemos programas de remediación prácticamente para 50 hectáreas, porque prácticamente estaríamos rehabilitando”, agregó Eduardo Aarón Fuentes.
Finalmente, en un gran terreno se colocará la potabilizadora que permitirá encapsular el arsénico y removerlo del agua y así distribuir 6 mil litros por segundo en la región de La Laguna, en dos grandes tanques.
Para que “Agua saludable para La Laguna” funcione de manera óptima, expertos coindicen en que se requiere atender otras áreas.
La mala calidad que tiene la infraestructura de la ciudad y poder hacer llegar el agua saludable a nuestras casas pues prácticamente se tendría que desmontar la ciudad para poder tener nuevas instalaciones”, comentó Migdy García Vargas, académica de la Universidad Iberoamericana, Torreón, Coahuila.
La Conagua asegura que tiene contemplada la atención sobre las tuberías en las que correría el agua potable.
Lo que integra la mejora de la infraestructura tanto de la parte agrícola como de la parte municipal, los sistemas de distribución del agua, se van a invertir cerca de 2 mil 500 millones de pesos”, indicó Germán Martínez, director general de la Conagua.
Es así como funcionará “Agua saludable para La Laguna”, el proyecto de infraestructura más importante en la zona norte del país.
Se espera que esté concluido a finales del año 2023.
Es bueno, es bueno, me da gusto que Agua Saludable para La Laguna vaya para adelante”, dijo Vicente García Torres, mecánico y habitante de Tlahualilo.