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Proyecto fomenta el trabajo entre mujeres mediante arte en gelatina

Jellymar fue fundado por una mujer multifacética de Campeche, cuyo lema es “aprender, para emprender y no depender”

JellyMar es el nombre del proyecto que impulsó Mayra Patricia Vicencio Mar, desde 2017, como una forma de apoyarse y explorar otro mundo desde casa y, principalmente, en ese entonces, porque a su esposo lo movieron de ciudad en su trabajo.

En la actualidad este proyecto brinda capacitación a quienes estén interesados o interesadas en el arte de hacer gelatinas. Su objetivo es inspirar a otras mujeres para atraverse a emprender, innovar e impulsar su independencia económica y laboral, lo que impacta en disminuir la desigualdad de género.

Comienza el sueño

Mayra Patricia Vicencio Mar, no es una mujer común y corriente, al contrario, es una emprendedora como la mayoría de las mujeres que salen adelante por cuenta propia.

Originaria de Campeche, presume entre sus mayores logros tener dos profesiones que la arropan: Administración y Derecho; sin embargo, luego de haber trabajado por 14 años en áreas administrativas en la industria privada e incursionar en la abogacía, finalmente se dio cuenta que lo suyo es el emprendimiento.

Cuenta que durante su embarazo, y mientras cursaba su segunda carrera (Derecho), colaboraba en una compañía que administraba alimentos y hospedaje en altamar. Ella se encargaba de ver lo relacionado con costeo y presupuesto. Fue en ese punto, cuando a su esposo lo cambiaron de ciudad.

Foto: Cortesía Mayra Vicencio

Mayra Patricia renunció a su trabajo y el finiquito recibido lo invirtió en una pastelería, en alianza con el chef que hacía los pasteles, porque ella sólo los comercializaba; ahí fue su primer contacto con el mundo de las gelatinas, aunque en ese tiempo, era el chef quien las surtía a la pastelería, pero sólo del tipo de las que van en vasito.

Y pese a sus actividades, que era atender la escuela, cuidar su embarazo y ver por la pastelería, sentía que le sobraba tiempo y que podía hacer algo más.

“Entonces el chef me dijo que podía meter ciertos productos, pero no los pasteles; así, empecé a hacer las gelatinas buscado en internet la capacitación en línea; de repente yo veía a la gelatina y decía: ‘le falta algo, algo de decoración’; normalmente las gelatinas se hacen (en moldes donde) las voltean y (quedan) en forma de rosquita; creen que por ser gelatina debe ir en vasito y no es así”, explicó en entrevista con Once Noticias.

Comienza capacitación maratónica

El espíritu emprendedor de Mayra salió a flote y no sólo se enfocó en la decoración de gelatinas; para afianzar su conocimiento tomó cursos de arte floral, un master en chocolatería y se certificó como master flower cake, por asociaciones coreanas y brasileñas.

Con esa creatividad y empuje que la caracterizan, Mayra notó que sus colegas gelatineras trabajaban con las técnicas clásicas. Por ello, comenzó con el siguiente paso, el de la profesionalización.

“Dentro de la gelatina hay muchas técnicas: se considera a la gelatina artística como la gelatina ‘inyectada’; digamos que empecé a cambiar esta parte; yo decía ¿por qué no le van a llamar a mi gelatina artística por no ser ‘inyectada’? Mi gelatina tiene estética, puede manejar de doble a tercera dimensión; empecé a publicar en diversos grupos de Facebook, y de repente me llegaron solicitudes, preguntando si daba clases”, relató.

Al principio, no tenía claro el objetivo de comenzar a explorar esa parte de su aprendizaje, porque las primeras gelatinas que hacía las repartía en la compra de un pastel donde trabajaba o entre las mamás de la escuela. Lo demás, lo hacía como práctica en sus cursos y ni siquiera pasaba por su cabeza dedicarse a la enseñanza.

Fue ahí cuando la gente comenzó a pedirle material más especializado y cuando se planteó la opción de enseñar. En la actualidad, capacita y a veces cubre pedidos, pero sólo por encargo o con gente cercana y con mucho tiempo de anticipación.

“Y no es porque no necesite el dinero, sino porque estoy en la creación de contenido digital, en la compra de insumos. Grabo, preparo mi cámara, descargo los videos, los edito, lo subo a la plataforma, hago publicidad y cotizo; por eso estoy en la parte de delegar esa función a alguien más para dedicarme únicamente a producir contenido”.

Modalidades de enseñanza JellyMar

Mayra dejó la pastelería, que terminó traspasándose, y ella recuperó casi el 100% de su inversión, dinero que usó en cursos de capacitación.

De ese modo, la emprendedora ofrece capacitación a gente que puede obtener sus cursos desde cualquier parte del mundo en diversas modalidades.

“Ahorita Facebook nos acaba de verificar como creadores de contenido y por sólo 99 pesos subo contenido cada mes, pero la temática será crear una plataforma donde por 99 pesos, cada mes, tú podrás ver varios cursos. Sencillo: dejar de pagar, no ves contenido, pagas, vuelves a ver”.

Otra modalidad es la presencial donde, si la contactan desde cualquier parte del interior de la República par dar cursos, ella se traslada previo arreglo con organizadores, con quienes acuerda el gasto en viáticos y el número mínimo de personas que deberán cubrir el curso.

Y finalmente está la capacitación que ofrece en Ciudad del Carmen, Campeche, la ciudad donde habita.

“Fomentamos el trabajo de mujeres en equipo, por eso JellyMar crea una comunidad llamada JellyMar Friends, desde donde el año pasado hicimos dinámicas como un maratón de gelatina”, dijo.

Mayra cree que el recorrido que ha tenido en este ramo lo debe a su creatividad, tenacidad, disciplina y perseverancia. El espíritu de innovación y compartir sus aprendizajes con la comunidad dedicada al arte de hacer gelatina, es lo que la inspira y motiva, para continuar haciendo contenido para sus seguidores e inspirar a otras mujeres.

¿Qué opinas del lugar de la mujer mexicana en el emprendimiento?

Con esa soltura que la caracteriza, asegura que durante muchos años se pensó que el trabajo de una mujer era exclusivamente el de ser ama de casa, encargarse del sistema de cuidados y, quizá, emprender para contribuir al bienestar familiar. Pero, en caso de trabajar de manera formal, requería del esposo para poder hacerlo. 

“La sociedad está integrada por mujeres y hombres quienes en estricta teoría gozan de los mismos derechos y obligaciones, y donde se esperaría que ambos asuman actividades similares; en donde un papá prepare la comida y cambie pañales, y la madre pueda contribuir de manera económica para poder obtener bienes y servicios para la familia”, señala.

Por lo tanto, está consciente que el papel de la mujer mexicana en la actividad laboral es fundamental para el desarrollo económico de un país.

Añade que, uno de los aspectos más importantes del emprendimiento de las mujeres es que se fomenta el espíritu empresarial e impacta en la disminución en la desigualdad de género.

“En la actualidad hay muchas mujeres emprendedoras calificadas de forma profesional, que a través de los años han demostrado con maestría habilidad, capacidad, eficiencia el manejo de sus negocios, desafortunadamente, con la falta de oportunidades, apoyo, cargas desiguales en el hogar resulta difícil llegar a consumar un emprendimiento de manera formal”.

Está convencida de que las cosas están cambiando porque cada vez hay mayor participación de la mujer en diferentes cargos en empresas, en la política, en la ciencia y en la educación. Por esa razón, considera vital desarrollar programas en diferentes ámbitos, en donde se pueda apoyar, orientar y financiar proyectos liderados por mujeres.

“Aún falta mucho camino por recorrer, pero se está en un punto de la historia en donde el empoderamiento femenino se ha abierto paso para abrir nuevas puertas de oportunidad a millones de mujeres que sueñan con ser independientes no solo de manera económica, sino intelectual y emocional; porque las mujeres podemos ¡aprender para emprender y no depender!”, finaliza.

El público interesado en los cursos de capacitación de Mayra, puede consultar sus redes sociales para obtener más información.

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