Su aroma, color y sobre todo, su sabor, son un deleite que hace fácil mantener viva una milenaria tradición: la Rosca de Reyes.
Un pan dulce que en un restaurante se elabora con la receta tradicional.
Mantequilla, harina, ralladura de naranja, agua de azahar. Es la más apegada a la que uno conocía en casa o la que la abuelita preparaba en casa para la familia que se hacía el roscón enorme para toda la familia y se escondía el niño Dios”, comentó Aarón Victoria Valentín, jefe de sala, Restaurante Nicos.
Doña Tere es la encargada de su elaboración.
Bates la masa, la pones a fermentar, ya que esté fermentada la metes un rato a enfriar ya la puedes armar”, dijo Teresa de Jesús Casiano Rafael, panadera y repostera, Restaurante Nicos.
Para decorarla, ya no se usa el acitrón o biznaga dulce, porque es una cactácea ahora sujeta a protección especial.
Nosotros ya omitimos por cuestiones de cuidar el ambiente el acitrón y lo cambiamos por fruta cristalizada que nos están trayendo de Xochimilco, la cobertura de concha y el horneado”, agregó Aarón Victoria.
Y para quienes buscan algo diferente, la “michirosca”, una rosca vegana, con forma de gatito, es una excelente opción.
Principalmente salió la “michiconcha”, ésta la hicimos para un evento que se llama el GatoFest. Hemos estado agarrando los panes como de temporada y poniéndoles la carita de gato”, indicó Antonio de Jesús Paz, copropietario y panadero, Panadería Libres X Siempre.
La receta es muy similar a la tradicional, la diferencia es que no lleva ingredientes de origen animal.
Sustituimos por ejemplo lo que es la leche por la leche vegetal, o las bebidas vegetales como les llaman, la mantequilla por la margarina y el huevo se puede sustituir por plátano, chía, linaza”, explicó Ruth Alfaro Lagunes, copropietaria, Panadería Libres X Siempre.
El origen de la Rosca de Reyes se remonta al Imperio Romano.
En las fiestas en honor a Saturno se hacían pasteles con dátiles e higos y dentro tenían un premio.
Siglos más tarde, en España, tomó tintes religiosos. Según las creencias, su forma ovalada representa el infinito amor de Dios, las frutas secas simbolizan las joyas de los Reyes Magos y el muñeco escondido evoca a los tiempos en que ocultaban al niño Jesús, del rey Herodes.