De manera inédita, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) avaló una multa a la telefónica A&T como reparación del daño que sufrió una usuaria, por la exposición de imágenes íntimas e intentos de fraude, luego de que su línea fue proporcionada a otra persona sin que la empresa verificara los candados de seguridad.
Además, la Corte aprobó dar vista al Ministerio Público por la conducta intimidatoria del apoderado legal de A&T en contra de la víctima.
La mujer contrató el servicio en la Ciudad de México y un usuario en Chihuahua sustrajo su información al hacer la portabilidad de la tarjeta SIM que le brindó la empresa en mayo de 2019. Ella comenzó a recibir distintas alertas vía correo electrónico, pero le vino lo peor.
“Es decir, su vida privada comenzó a circular en ámbitos familiares, laborales y sociales”, explicó la ministra de la SCJN, Loretta Ortiz.
La Corte resolvió amparos interpuestos por ambas partes y falló a favor de la víctima.
La ministra ponente Loretta Ortiz expuso que el apoderado legal de A&T la culpó por no bloquear a tiempo el acceso a sus cuentas digitales, y argumentó que las fotos íntimas que se compartieron las tomó ella por voluntad propia.
“Es la primera ocasión que veo que un apoderado legal se conduzca de esta manera. Fue insultante y muy agresivo para la víctima”, apuntó Ortiz.
Las y los ministros indicaron que las telefónicas son responsables de la verificación de identidad de las y los usuarios, y ordenaron al Tribunal que fijara la sanción a A&T para juzgar con perspectiva de género.
El cambio negligente de una tarjeta SIM es un hecho ilícito que vulnera la confidencialidad de las comunicaciones, resolvió la Corte.
Del responsable del robo de identidad y de compartir las imágenes de la víctima, nada se dijo. Los nombres en ambos proyectos aparecieron testados, es decir, protegidos.