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Sheinbaum inaugura el Museo de las Mujeres Zapatistas

Sheinbaum inaugura museo de Mujeres Zapatistas

FOTO: Gobierno de México

Coronelas, soldaderas, enfermeras, mensajeras y tlacualeras: mujeres que alimentaron el zapatismo, mostraron valentía y patriotismo y, hace más de un siglo, se unieron a las filas del Ejército del Sur al mando de Emiliano Zapata.

En el 107 aniversario luctuoso del Caudillo del Sur, la historia reconoce su batalla contra las injusticias durante la Revolución.

“Hoy reconocemos su esfuerzo, sus derechos y su historia, porque el zapatismo también estuvo construido por mujeres”, afirmó la presidenta Claudia Sheinbaum.

Sheinbaum inaugura museo de Mujeres Zapatistas.
FOTO: PRESIDENCIA/CUARTOSCURO.COM

Mujeres zapatistas: historias que resistieron

Ellas alzaron la voz y también las armas por tierra y libertad. La morelense María de los Ángeles Gómez dejó la enseñanza en las aulas para convertirse en mensajera, como recuerda su familia.

“Mi abuela, a pesar de que era maestra rural, dejó de serlo para dedicarse al 100% a la Revolución, a ayudar a los revolucionarios. Ella se encargaba de llevar notas”, expresó Arturo Ruiz, habitante de Anenecuilco, Morelos.

Sheinbaum inaugura museo de Mujeres Zapatistas.
FOTO: Gobierno de México

Memoria y reconocimiento

En Anenecuilco, cuna de Zapata, la mandataria inauguró un museo dedicado a honrar el legado de casi un centenar de mujeres zapatistas.

“Durante mucho tiempo las mujeres fueron invisibilizadas, excluidas, relegadas, y hoy, al reconocerlas como legítimas propietarias, no solo hacemos justicia, sembramos futuro”, señaló.

Sheinbaum inaugura museo de Mujeres Zapatistas.
FOTO: Gobierno de México

Una lucha que sigue

Un siglo después, las mujeres morelenses celebran derechos heredados del zapatismo, aunque también enfrentan nuevos desafíos.

“Gracias a lo que hizo Zapata y todas las mujeres, creo que se ha avanzado mucho en la educación. La mujer puede desarrollarse en ámbitos laboral, financiero y empresarial”, dijo Flor Solís, pobladora de Anenecuilco.

En la exhacienda de Chinameca, la presidenta encabezó una guardia de honor y llamó a preservar los ideales del movimiento.

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