Las abejas melíferas, las que comúnmente conocemos, son capaces de detectar alimento contaminado con virus, pero esto no significa que eviten consumirlo.
De acuerdo con el equipo del Servicio de Investigación Agrícola de Estados Unidos, las abejas obreras jóvenes que alimentan crías, evitan los alimentos contaminados en verano, pero los consumen en otoño. En tanto, las obreras que colectan néctar son más dadas a alimentarse de fuentes con virus.
Detección de virus y producción de miel
Aunque se desconoce el mecanismo de detección y por qué deciden consumir néctar contaminado, esto ayudaría en el futuro a prevenir enfermedades en colmenas que afecten la producción de miel.
En el mundo se producen 1.8 millones de toneladas anuales de miel y México es el sexto productor con cerca de 40 mil toneladas.