Comienza a ceder el derrame de petróleo que impregnó las costas de Veracruz y Tabasco, durante más de una semana.
El Gobierno de México informó que concluyeron las labores de contención de los hidrocarburos en alta mar, en las aguas del Golfo de México, donde un barco petrolero particular generó este problema.
En tierra firme, la limpieza ha avanzado en 85%, tras recuperar 91 toneladas de residuos impregnados con hidrocarburo en playas de Veracruz y Tabasco, principalmente en playa Barrillas, playa Linda, playa Jicacal y la laguna del Ostión.
¿Qué ocurrió?
El pasado primero de marzo, habitantes de esa región alertaron sobre el recale de manchas de chapopote en las costas, lo que preocupó por los efectos en la población, la vida marina y la pesca local.
Se iniciaron así las labores de limpieza, pero sobre todo, la investigación para comprender el origen del derrame, que en principio se pensó podría provenir de alguna plataforma de Petróleos Mexicanos (Pemex).
También se consideró una emanación natural, pero tras un análisis satelital se determinó que la fuga provino de una embarcación que operaba con un contrato de la administración del expresidente Enrique Peña Nieto.
“Me informó el director de Pemex que afortunadamente detectaron el origen y se contuvo. Sí fue un derrame de un barco, de un barco privado, de una petrolera privada que no le trabaja a Pemex, son estas empresas que han hecho trabajo de exploración y explotación que tienen contratos que se dieron con Enrique Peña Nieto de acuerdo a lo que establecía la ley”, comentó Rocío Nahle, gobernadora de Veracruz.

Para la recolección del hidrocarburo, Petróleos Mexicanos contrató a la compañía Comercializadora y Constructora Maya, que a su vez incorporó a 200 pobladores de la región. En estas acciones trabajó con apoyo de la Secretaría de Marina (Semar).
En el punto más alto del derrame, la afectación llegó a 39 comunidades a lo largo de 230 kilómetros del litoral.
El gobierno federal espera que avancen las investigaciones para determinar eventuales sanciones.