En los callejones de la red, entre servidores, algoritmos y bits, se mueven silenciosos los malwers o programas maliciosos que, de manera sofisticada, infectan un sistema de cómputo: una PC o un dispositivo móvil.
Son las embestidas que lanzan los ciberdelincuentes o hackers y que contienen y anulan los llamados hackers éticos, los buenos de esta historia.
Combaten fuego con fuego
“Me desempeño en un rol de hacker ético y también como un pentester. El hackeo ético es bueno, ayuda mucho a las empresas, a las organizaciones, básicamente porque identifica vulnerabilidades, antes de que los ciberdelincuentes puedan explotarlas y vender los datos hacia afuera, pero es tema definitivamente bueno”, explicó el docente de seguridad y Tecnologías de la Información y la Comunicación, del Instituto Politécnico Nacional (IPN), César Portes Hidalgo.
Malwers a un click de distancia
Las y los hackers éticos son expertos en ingeniería y tecnologías de la información, saben cómo identificar vulnerabilidades en los sistemas informáticos.
Su trabajo es crucial, los malwers más sofisticados permiten apoderarse de la información de equipos, incluso controlarlos a distancia con o sin un click en una liga.
“Son malware o vectores de ataque muy sofisticados, muy maduros que tienen el objetivo de evadir ciertos controles como antivirus, como antimalware. Entonces, este tipo de camino es un poquito más complejo, pero es el 20% de los incidentes que hay actualmente”, detalló César Portes.
Formación de profesionales en el IPN
Esta es la base del spyware. Por esta razón, las y los hackers éticos o white hats se actualizan constantemente y son contratados sistemáticamente por empresas y dependencias. Es así como diseñan actualizaciones para sistemas y antivirus.
Actualmente, en México, la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica (Esime), Culhuacán del Instituto Politécnico Nacional (IPN), cuenta con un posgrado para formar a estos profesionales, que cortan el paso a los ciberdelincuentes.