
La oscuridad de la prehistoria cedió ante la luz del fuego que convirtió las cavernas en un hogar. Sin embargo, hay otra forma de generar energía nuclear, al comprimir átomos de hidrógeno hasta crear uno diferente, justo como lo hace el Sol.
“Hay dos formas de producir energía nuclear una es rompiendo núcleos pesados que es lo que conocemos como fisión nuclear y es en lo que están basados todos los reactores nucleares actualmente, y otra es la fusión nuclear que es de hecho la fuente de energía del Sol y de las estrellas, en donde lo que se hace es unir núcleos ligeros para formar núcleos más pesados”, Julio Herrera, del Instituto de Ciencias Nucleares, UNAM.
Por supuesto, no es tan fácil de lograr debido a la carga eléctrica de los núcleos.
“Como tienen carga positiva tienden a repelerse, para eso es necesario elevar la temperatura del combustible a valores muy altos de tal modo que lo que se obtiene no es un gas común sino lo que llamamos un plasma”, agregó.
El plasma es una especie de sopa de pedazos y componentes de átomos que componen la mayoría de la materia en el Universo, pues de ella están hechas las estrellas.
¿Y cómo tener un pequeño sol capturado en el laboratorio?
“Necesitamos tener ese plasma confinado sin que toque las paredes de un reactor”, explicó Herrera.
Como está cargado magnéticamente, el plasma se puede manipular por medio de imanes.
“El concepto más popular que es el concepto basado en una en una botella magnética en forma de toroide, que es un concepto muy popular”, dijo Martín Nieto Pérez, de la Universidad estatal de Pennsylvania.
Pero la contención de plasma no es perfecta, y las fugas terminan por destruir el interior del reactor con todo e imanes, así que una solución fue pensar en contenedores que ya estén fundidos.
“Bueno, si se va a fundir el metal, ¿por qué no lo metemos ya fundido, pero lo metemos de una manera controlada? Y de ahí surge toda una línea de investigación, que tiene que ver con componentes de metal líquido, que tienen la gran ventaja de que no sufren daño permanente. Si yo le aviento una piedra a un lago, en el agua no se rompe, el agua formaré olas, ¿verdad?”, Pérez.
Si una roca cae al agua ésta no se rompe aunque por instantes se perturbe, finalmente recuperará su forma, algo que el terminator sabe bien.
Imanes gigantescos, combustibles ionizados, temperaturas gélidas y calor inimaginable dan lugar a un costo energético impagable.
Sin embargo, hay alrededor de 50 reactores experimentales en el mundo, en una carrera por crear una fuente casi infinita de energía. China insiste en que lo hará en una o dos décadas más.
“Lo curioso es que el tokamak de Francia se llama west y el tokamak de China se llama east, entonces es east contra west”, mencionó.
Y quien lo logre antes probablemente dominará el mundo por varias décadas o siglos.