La eliminación de México ante Inglaterra en el Estadio Azteca reavivó un viejo debate: ¿La altitud de la Ciudad de México fue una ventaja real para el Tri?
Medios británicos como la BBC señalaron que la capital mexicana, ubicada a más de dos mil 200 metros sobre el nivel del mar, ofrece un ambiente con menor disponibilidad de oxígeno, lo que puede provocar fatiga más rápida y una recuperación más lenta en los jugadores no aclimatados.
De acuerdo con artículos de ciencia consultados, sí, existe evidencia respecto a que la altitud puede ser un factor en contra de los jugadores.

¿La altitud sí es factor?
La ciencia respalda parte de ese argumento. Una revisión sistemática publicada en la revista JSAMS Plus, elaborada por los investigadores Sarah Illmer y Frank Daumann, analizó 21 estudios sobre futbol profesional.
El estudio concluyó que la altitud afecta algunos indicadores físicos, como la distancia recorrida y las carreras de alta intensidad, aunque los futbolistas suelen modificar su ritmo para mantener su rendimiento técnico.
Un equipo específico mostró que a nivel del mar corría en promedio 108 metros por minuto, pero en altitud fueron 104.

Los sprints también fueron más lentos
Otra investigación, publicada en la revista Retos y que analizó a 22 jugadores, encontró que los futbolistas presentan mejores indicadores físicos y mayor velocidad cuando compiten a menor altitud.
Esto se debe a que, a mayor altitud aparece la hipoxia, una respuesta fisiológica que eleva la frecuencia cardiaca y respiratoria para compensar esa menor oxigenación.

Sin embargo, los investigadores coinciden en que el futbol no depende únicamente del aspecto físico. La táctica, la técnica, la toma de decisiones y la preparación previa también influyen en el resultado de un encuentro.
Por lo que la altitud en México pudo representar una ventaja, pero difícilmente explica por sí sola una victoria o una derrota.