Hoy casi todo mundo tiene un celular y casi todo teléfono móvil tiene acceso a videos, pero los videos de hoy no siempre son como los de antes.
Ahora, los videos son cortos: en el metro, los autobuses, hasta en las aceras, y tristemente en las escuelas. Los videos cortos se consumen uno tras otro como cacahuates, dulces o incluso cigarrillos, pero, ¿Será que son adictivos?
Cuestionarios y señales cerebrales
Muchos estudios científicos recientes dan por hecho que la adicción a internet existe y hasta hay un cuestionario para detectarla desde 1998.
Más recientemente, en 2022, se presentó un cuestionario para evaluar tendencias de adicción a videos cortos en smartphones.
Estos cuestionarios se han combinado con señales detectadas en electroencefalogramas para explorar los posibles efectos del consumo compulsivo de videos cortos en ciertos comportamientos.

Videos cortos: adicción y autocontrol
El Departamento de Psicología y Ciencias del Comportamiento, Universidad de Zhejiang, en China, en 2024 hizo justamente eso con un grupo de 35 mujeres y 13 hombres con edades alrededor de 22 años.
El estudio dice que los vídeos cortos son ricos en contenido y altamente estimulantes, por eso captaron la atención con un mínimo esfuerzo psicológico.
Agrega que el consumo prolongado de estos contenidos, como ocurriría en los casos en que hay adicción, activa las regiones del cerebro que corresponden a las actividades de menor orden, como las de procesamiento de emociones.
En cambio, suprimen actividades de orden superior, como las responsables del autocontrol y de la atención.

¿Hay tratamiento?
Los autores sugieren que pueden desarrollarse intervenciones de entrenamiento mental, como ciertas formas de meditación, para tratar algunos síntomas de la adicción a videos cortos.
El artículo sugiere que es necesario hacer más estudios con una muestra más grande y balanceada en género.