Desde el regreso de la humanidad a la órbita lunar durante la misión Artemis II el pasado abril, las expectativas por regresar a la luna no han hecho más que aumentar.
Con futuros proyectos en marcha de diversas agencias espaciales por volver a pisar nuestro satélite natural, el siguiente paso era integrar a la Inteligencia Artificial (IA), pero ¿de qué manera puede beneficiar esta tecnología a la meta espacial?
La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA), instituciones académicas y la empresa tecnológica IBM lanzaron el “Modelo Fundacional Lunar“, un proyecto colaborativo y de código abierto que analizará décadas de observaciones de la luna, para apoyar futuras investigaciones y misiones de exploración.
AI is unlocking new insights about the Moon. 🌙@IBM and @NASA are open-sourcing the NASA-IBM Lunar Foundation Model, one of the first publicly available AI models built for scientific lunar exploration.
— IBM News (@IBMNews) September 10, 2026
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¿Qué podría lograr este proyecto?
Desarrollado a través de la plataforma pública Hugging Face, la principal tarea del modelo es procesar información de distintas misiones para identificar características de la superficie lunar.
Así se podrán rastrear, por ejemplo, depósitos de hielo en regiones permanentemente sombreadas. De hecho, el modelo ya redujo un 22% el error en la identificación de zonas con potencial presencia de hielo frente a un modelo de referencia.
Pero esto únicamente es el inicio, modelos como el desarrollado mediante Hugging Face pueden detectar formaciones volcánicas y cráteres.
En esta última tarea, alcanzó resultados comparables con modelos de última generación y, al analizar datos a una escala de unos 100 metros, superó en casi 19% al modelo de referencia utilizando la mitad de los datos de entrenamiento.

Unifica datos de cuatro misiones
Como parte del proyecto, desarrollaron un conjunto de datos lunar de código abierto que reúne más de 30 capas de información de nueve instrumentos y cuatro misiones.
Los datos proceden principalmente de las misiones Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO) y GRAIL de la NASA, además de información de la misión SELENE/Kaguya de la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial.
El Modelo Fundacional Lunar es el primer paso para un mejor análisis de condiciones lunares que posteriormente podrían ayudarnos a regresar a ella, y quizá entenderla mejor que en cualquier otra época de la humanidad.