NOAA confirma inicio oficial de El Niño
La NOAA destaca que existe un 63% de probabilidad de que el fenómeno alcance una intensidad "muy fuerte" entre noviembre y enero.
El fenómeno climático de El Niño ya comenzó; se prevé que podría fortalecerse de manera significativa en los próximos meses y convertirse en uno de los más intensos registrados desde mediados del siglo XX.
De acuerdo con la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), las temperaturas de la superficie del mar en el Pacífico ecuatorial ya muestran las condiciones características de El Niño.
#TenemosNiño 🧒🏻🔴 | ¡Oficial! Se activa el aviso de “El Niño” y podría ser muy fuerte.
— SASSLA Clima (@SasslaClimaMx) June 11, 2026
🔴 El Centro de Predicción Climática de la NOAA confirmó que 𝗲𝗹 𝗳𝗲𝗻𝗼́𝗺𝗲𝗻𝗼 𝗱𝗲 “𝗘𝗹 𝗡𝗶𝗻̃𝗼” 𝘆𝗮 𝗰𝗼𝗺𝗲𝗻𝘇𝗼́ y se espera que 𝘀𝗲 𝗳𝗼𝗿𝘁𝗮𝗹𝗲𝘇𝗰𝗮 𝗱𝗲 𝗳𝗼𝗿𝗺𝗮… pic.twitter.com/BzeXTY6js3
Las proyecciones son contundentes: existe un 63% de probabilidad de que el fenómeno alcance una intensidad “muy fuerte” entre noviembre y enero, situándose entre los episodios más potentes observados desde 1950.
Las y los expertos señalan que la temperatura del océano podría superar en más de dos grados centígrados los valores normales en algunas zonas del Pacífico.
Para declarar oficialmente la presencia de El Niño, la NOAA exige que las aguas del Pacífico ecuatorial permanezcan al menos 0.5 grados por encima del promedio durante varios meses consecutivos.
El Niño conditions are present and expected to strengthen into the Northern Hemisphere winter 2026-27. An #ElNino Advisory is now in effect. #ENSO https://t.co/5zlzaZ1aZx pic.twitter.com/BvS1EMdZu8
— NWS Climate Prediction Center (@NWSCPC) June 11, 2026
¿Se acerca un 2027 récord?
Las consecuencias ya preocupan a la comunidad científica. En Estados Unidos, El Niño suele traducirse en condiciones más secas en algunas regiones y en inviernos más cálidos de lo habitual, aunque también favorece un aumento de tormentas en el sur del país.
Además, incrementa la probabilidad de ciclones tropicales en el Pacífico, mientras reduce la actividad de huracanes en el Atlántico.