Que se repitiera la remisión de un paciente portador de VIH como sucedió en 2009, parecía algo imposible, pero se ha presentado nuevamente.
El paciente de 2009, llamado “paciente Berlín” (nombrado así por el lugar donde recibió el tratamiento), fue el primer caso de alguien que se recuperó por completo luego de un trasplante de células madre como terapia contra un cáncer.
¿Cómo actúa el trasplante?
Este virus destruye las células de defensa del organismo y se mantiene latente en la médula ósea, por lo que, al sustituirla con un trasplante, el VIH se puede remover. Desde el “paciente Berlín” se han corroborado otros nueve casos.

El paciente Oslo; una mutación clave frente al VIH
El caso más reciente es el de un paciente noruego, al que se le realizó en 2020 un trasplante de médula ósea de su propio hermano, para intentar ayudarle por un cáncer en la sangre.
Como resultado, el conocido ya como “paciente Oslo” no ha presentado virus detectables ni en sangre ni en intestinos, pero este caso es aún más asombroso.
El hermano tiene una mutación que bloquea la infección por el virus del VIH, una mutación protectora que pasó al llamado “paciente Oslo”.