O cambias tus procesos y los haces más amigables con el medio ambiente, o no compraré tus productos o servicios, esta es la nueva premisa de los compradores a nivel mundial, quienes de acuerdo con un estudio hecho por IBM, hoy en día basan sus decisiones de compra en si las empresas realizan acciones o no para cuidar el medio ambiente.
De acuerdo con el estudio de dicha empresa tecnológica, la pandemia de COVID-19 ha hecho que las personas se preocupen más por el medio ambiente y adquieran más conciencia social.
De acuerdo con la encuesta, comparado con hace dos años, 22% más de los consumidores dice que la responsabilidad ambiental es muy o extremadamente importante al elegir una marca.
Además, 84% de los consumidores ahora indica que la sostenibilidad ambiental es al menos moderadamente importante, mientras que también están dispuestos a pagar más por marcas que son ambientalmente responsables.
Asimismo, se encontró que 93% de los consumidores a nivel mundial dicen que COVID-19 afectó su puntos de vista, no solo de sostenibilidad ambiental, sino también responsabilidad social.
Alrededor de dos de cada tres personas dicen que los problemas ambientales son significativamente importantes para ellos, mientras que tres de cada cuatro consumidores dijeron estar preocupados por los problemas de acceso a la educación, así como la garantía de una buena salud.
En general, los consumidores parecen estar viendo el medio ambiente, la sostenibilidad y responsabilidad social en las dos caras de la misma moneda: una empresa verdaderamente sostenible no puede avanzar sin compradores que también estén conscientes de ello. Esta alineación habla de la realidad del triunfador social y metas ambientales pues una buena salud no es posible sin agua limpia”, advierte el estudio “La Última Llamada para la Sostenibilidad” de IBM.
“Por ello, los esfuerzos para proteger la naturaleza son a menudo ineficaces si no abordan también la pobreza o las necesidades de las personas que viven en o cerca de los entornos naturales”.
¿Pero qué pasa del lado de las empresas?, ¿están dispuestas a cambiar toda su estructura y procesos para contribuir con el medio ambiente?
El estudio de IBM revela que nueve de cada 10 empresas declararon que estarán trabajando en diversas iniciativas de sostenibilidad hasta finales de 2021.
Sin embargo, menos de un tercio de los retailers o tiendas encuestadas han definido formas de medir sus objetivos de sostenibilidad.
Mientras tanto, siete de 10 ejecutivos creen que sus objetivos de desarrollo sostenible pueden mejorar la agilidad y efectividad operacional.
Para muchas empresas, la mayor parte de su impacto climático está ahora fuera de su control directo. Esto es especialmente cierto para aquellos que ya han tomado medidas para descarbonizar sus instalaciones, operaciones y energía comprada. Muchas organizaciones informan que 80% de sus emisiones son de ‘Alcance 3’ que representa como 97% de su emisión total”, señala el estudio.
Sin embargo, para IBM es importante la construcción de metodologías que puedan establecer métricas para definir el avance que tengan las empresas.
IBM señala que sin métricas, claramente definidas, es casi imposible para una empresa saber si está logrando una sostenibilidad tangible o progreso.
También es más difícil para una empresa contar una historia a sus clientes sobre sus esfuerzos de sostenibilidad, algo cada vez más esencial para mejorar la marca reputación e incluso viabilidad. Por lo tanto, es motivo de preocupación que, en promedio, sólo 10% de empresas de la industria del consumo han definido métricas para medir el progreso de la sostenibilidad”, advierte el estudio.
En tanto, 20% de empresas de consumo ha alineado las métricas de desempeño organizacional con medir el progreso. La mayoría de las organizaciones están en proceso de definir métricas o tiene la intención de hacerlo pronto.