
Y con la pandemia, ¿cómo va la donación de esperma? Haciendo un recuento, al menos, hasta marzo de 2017, antes de que se declarara emergencia mundial por el nuevo virus llamado COVID-19, en México las mujeres solteras que rondaban los 30 y 40 años estaban muy interesadas en solicitar semen de varones europeos para ser embarazadas, gracias a que diversas empresas reducían sus costos en los tratamientos in vitro. En ese entonces, Cryos International, un banco de semen con sede en Copenhague, había enviado a México alrededor de 600 pipetas con 5 mililitros de espermatozoides cada una en los últimos tres años, es decir, de 2014 a 2017. Tanto así que el director de la empresa, Ole Schou, declaró: “se podría hacer negocio en México porque tiene un potencial muy grande”. Pero los tiempos cambian y el mundo se convulsionó con la llegada de COVID-19. Ante tal panorama, y transcurridos cuatro años más, Yaneth Huerta Reyero, ginecóloga de la Unidad de Reproducción de Ciudad de México escribía que, conscientes ante el estado actual de la pandemia generada por una nueva cepa de coronavirus, causante de la enfermedad COVID-19, los pacientes que buscan un embarazo a través de técnicas de reproducción asistida adquieren una situación de incertidumbre que supone un mayor grado de estrés, sobre todo, para aquellas parejas en edad reproductiva avanzada, en el que el tiempo es una variable crucial en el proceso de la búsqueda de un embarazo. Esa incertidumbre, ¿también afecta a quienes donan esperma?
Hermetismo en nuestro país
En México, las clínicas dedicadas al tipo de donantes de esperma son un tanto renuentes para hablar públicamente de cómo es que se percibe la donación de esperma en pandemia, pero hay que saber dimensionar. Uno, son los bancos que reciben directamente el esperma; otro, el proceso de la fertilización in vitro. En este último procedimiento, las pacientes sí dejaron de acudir tan frecuentemente como lo hacían a las clínicas de reproducción asistida en México, así lo declaró una empleada de la Unidad de Reproducción de Ciudad de México, quien prefirió el anonimato.“Como clínica no tenemos un banco de espermas, no recibimos nosotros donantes hombres; nosotros compramos las muestras (de esperma) directamente con otras empresas dedicadas totalmente a ello. Pero en temas de espermas, el catálogo que nosotros tenemos, posiblemente no esté actualizado 100% o no hay un dato que vaya al corriente con la temporalidad, porque hay muestras que se quedan más de seis meses en observación, entonces, el catálogo que tenemos ahorita quizá sea de hace un año o dos”, explicó.A la fecha, precisó, no existe un comparativo sobre las cifras de tratamientos. Sin embargo, recordó que al principio de la pandemia los pacientes dejaron de asistir a la clínica, una de las incertidumbres fue que las embarazadas son parte de la población de riesgo por COVID-19.
Escasez de esperma
Eso por el lado de los tratamientos de reproducción in vitro, sin embargo, de acuerdo con una publicación del diario The New York Times, de enero de 2021, la pandemia del coronavirus sí había creado una escasez de donantes de semen, según los bancos de esperma y las clínicas de fertilidad.“Los hombres han dejado de ir tanto a donar, aunque la demanda se ha mantenido en algunos bancos y ha aumentado rápidamente en otros. Hemos estado rompiendo récords de ventas desde junio en todo el mundo, no solo en Estados Unidos, sino también en Inglaterra, Australia y Canadá”, señalaba Angelo Allard, supervisor de cumplimiento del Seattle Sperm Bank, uno de los bancos de esperma más grandes del país vecino.En plena pandemia, esa empresa estaba vendiendo 20% más esperma que hace un año (en 2020), aunque haya disminuido el suministro. “Entre nuestras tres sedes, normalmente tengo 180 donantes únicos activos”, apuntaba Allard. Después remataba diciendo que la cifra había descendido a 117 y en otro mes eran ya 80. Esa falta de esperma era calificada así por el supervisor: “mucha gente quiere un bebé pandémico, pero algunos bancos de esperma se están quedando sin recursos. Así que las mujeres se están uniendo a grupos de Facebook no regulados para encontrar donantes dispuestos, sin necesidad de intermediarios”. Según los bancos de esperma, antes, los hombres proporcionaban esperma a un ritmo constante durante años. Pero el coronavirus cambió todo. Los donantes existentes tenían miedo de ir. Las inscripciones de nuevos donantes se detuvieron durante meses debido al confinamiento y algunos bancos nunca se recuperaron. Varios bancos dijeron que tenían un montón de esperma congelado almacenado, pero que no podían guardarlo para siempre. “El reclutamiento de donantes es un desafío creciente”, dijo Scott Brown, vicepresidente de alianzas estratégicas de California Cryobank. Para Brown, la gente quiere esperma de hombres inteligentes. Por esa razón algunos bancos grandes están cerca de universidades de élite en Estados Unidos. Tienen centros de recolección de esperma en Palo Alto, California, cerca de la Universidad de Stanford, y Cambridge, Massachusetts, cerca de Harvard. Al ver este escenario, se podría decir que, los universitarios son uno de los grupos más confiables para ver el caos potencial de crear tal vez 50 niños biológicos en todo el mundo a cambio de casi 4 mil dólares en varios meses, y decidir que es un buen negocio.
¿Cómo se hace una donación de esperma en México?
Según datos del Centro de Fertilidad en México, todo proceso de selección de donantes es muy estricto y riguroso. El proceso incluye a hombres mayores de 18 años que cuenten con:- Un buen estado de salud física y mental
- Estudios de enfermedades de transmisión sexual e infecciosas deben ser negativos
- Un cariotipo normal
- Fragmentación de ADN menor a 15%
- Fibrosis quística normal y sin antecedente de enfermedades hereditarias graves en su familia
- La certeza de que el proceso de donación de semen es anónimo y altruista
- IECH, Centro de Fertilidad
- Clínicas de Fertilidad.mx
- Centro de Fertilidad Humana en México