Reportajes especiales

Parto en agua, un aporte ‘analgésico’ ante contracciones

En la antigua Grecia, Roma y Egipto, se hacía uso del agua en el parto, para la dilatación y expulsión del bebé

Para las mujeres embarazadas es importante conocer las diferentes opciones cuando de dar a luz se trata. Dependiendo de la condición de la mujer y el bebé, se podrá realizar un parto natural, cesárea, o bien, por métodos como la vía acuática.

Pero, ¿qué es un parto en agua? Para entender cómo surge este procedimiento, hay que partir desde la definición que engloba a un parto “normal”. Según la Federación de Asociaciones de Matronas de España (FAME), éste es el proceso fisiológico único con el que la mujer finaliza su gestación, en el que están implicados factores psicológicos y socioculturales.

Su inicio es espontáneo, se desarrolla y termina sin complicaciones (la mayoría de las veces), culmina con el nacimiento y no implica más intervención que el apoyo integral y respetuoso del mismo.

Aminorando el dolor

Actualmente, se persigue que las mujeres sean las protagonistas del proceso y no los profesionales. Para ello, se buscan nuevas fórmulas o alternativas que favorezcan el desarrollo normal del parto, dentro de unas condiciones adecuadas de seguridad.

Y, dentro de esas nuevas fórmulas, yace un punto importante para llegar al método de “parto en agua”: reducir el dolor. Una fase que, a muchas mujeres, incluso, les da temor experimentar.

Este es uno de los factores en el que continuamente se trabaja para buscar fórmulas que lo erradiquen. Los propios profesionales tienen también gran interés en las diferentes alternativas de alivio del dolor, sobre todo, con sistemas no medicalizados que respeten la evolución normal del proceso. Ahí se da el empleo del agua. Durante el trabajo de parto es una opción válida y eficaz para el alivio del dolor en la fase de dilatación.

Ventajas de nacer bajo el agua

Mario Alberto Maza Buenrostro, ginecólogo obstetra materno fetal jubilado del IMSS, cuenta que este tipo de parto es una práctica que con el paso del tiempo se ha ido incrementado, sin embargo, no todas las mujeres embarazadas son candidatas a este procedimiento.

“Sí, tiene (este tipo de parto) muchos beneficios y es un método importante en varios países; existen ventajas que han sido demostradas como el hecho que la futura mamá se sumerja en agua caliente cuando llegue el momento de dar a luz; varias la califican como una experiencia novedosa y única, además de reconfortante”, explica en entrevista con Once Noticias.

El médico señala que aunque la mayoría de los partos se dan en hospitales (en parto normal), hay otros que se dan en casa o en clínicas especializadas, para llevar a cabo el procedimiento que incluye “flotabilidad y amplitud de los movimientos” al dar a luz.

Pero, prosigue, hay otros factores que apoyan a la madre, como poder tener un ambiente más relajado, aliviar el dolor, liberación y aumento de la oxitocina (hormona responsable de las contracciones) y la serotonina (hormona de la felicidad).

“El parto en agua suele ser el preferido por las embarazadas, siempre y cuando sean candidatas. Se logra crear un ambiente similar al saco amniótico en el que ha estado el bebé durante nueve meses y eso favorece a que el tiempo de las contracciones sea más corto”.

Precisa que, el agua, es un medio relajante que brinda comodidad a la mujer mientras tiene contracciones y suele ser el medio ideal para que la transición del bebé sea más suave, “porque a través del procedimiento se disminuye la luz y el ruido. Sin embargo, repito, este tipo de parto sólo es recomendado para las mujeres con un bajo riesgo de embarazo y otras características”.

Algunos beneficios

Menos contracciones: Los estudios han demostrado que esta fase del parto se acorta bajo el agua.

El agua tibia en sí resulta relajante y desestresante, factores que disminuyen la sensación dolorosa y la tensión.

Disminución del dolor: También se ha demostrado que cuando se realiza un parto con este método se reduce la necesidad de aplicar calmantes con mayor frecuencia que en un parto natural. Solo las madres primerizas necesitan de una anestesia epidural.

Reducción en las rupturas de periné y epistomías: Estos problemas también se reducen dramáticamente gracias a la relajación que tal tipo de parto genera.

Libertad de movimiento: Este método permite que la mamá cambie de posición cada vez que lo necesite y sin ayuda. Se sentirá menos oprimida y más relajada.

¿Qué ventajas hay para el recién nacido? El galeno Mario Alberto Maza explica que existirá una mejor oxigenación y la efectividad de las contracciones. Eso supondrá para un bebé, una salida (de la vejiga de mamá), más pronta y menos compleja.

Antecedentes históricos

Pese a que en la actualidad el parto en agua puede ser considerada como un elemento novedoso, se sabe que en la antigua Grecia, Roma y Egipto ya se hacía uso del agua en el parto. Varias tribus y poblaciones nativas al norte de Nigeria y otras como los Chumash en América y los Maoris de Nueva Zelanda, emplean el agua tanto para la dilatación como para el expulsivo.

Ya en el siglo XX, en la década de los 60, Igor Charkovsky comenzó a estudiar el comportamiento de los recién nacidos con el agua, haciendo grandes aportaciones relacionadas con el reflejo de buceo.

En esta época, el doctor Frederick Leboyer comenzó también a estudiar los efectos del agua en los recién nacidos, publicando en 1975 el libro “Nacimiento sin violencia”, donde ya incluía la opción del agua como medio de transición de la vida uterina y la vida exterior.  Oficialmente, el primer parto en el agua registrado data de 1805, y tuvo lugar en Francia.

¿Quiénes son candidatas?

  • Cualquier mujer que cumpla las condiciones generales para tener un parto natural, puede tener un parto en agua, siempre y cuando los signos vitales del bebé y la mamá se encuentren dentro de los límites normales, es decir, que la posición del bebé sea la adecuada y que la mamá se encuentre sin infecciones vaginales del tracto urinario ni de la piel.

¿Qué mujer no es candidata?

Hay pacientes que no pueden realizar el método de parto en agua, y éstas son las características que presentan para no ser aptas a este método:

  • Si tiene antecedentes familiares o padece de diabetes mellitus
  • Si presenta cardiopatías
  • Si tiene antecedentes o padece de Hipertensión arterial
  • Si existe una posible desproporción feto pélvica
  • Si el bebé no está en la posición adecuada, es decir, si viene de parado, o si tiene el cordón umbilical enredado
  • Si ha tenido problemas de gestación

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