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¿Qué posibilidad tiene México de ser sostenible en movilidad ecológica?

Sergio A. Gamboa, doctor en Ciencias Químicas en la Facultad de Química de la UNAM, e investigador del Instituto de Energías Renovables. sags@ier.unam.mx

En México utilizamos más de 25% de combustibles a base de hidrocarburos en los sistemas de transporte, principalmente por los que utilizan motores de combustión interna como son: motocicletas, coches y camionetas, autobuses, y camiones de carga. Por otra parte, tenemos el Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro, que opera en algunos estados del país y que requiere energía eléctrica para su operación.

Además, a pesar de que el uso de energías limpias ascendió a 37.52% en noviembre de 2021, aún se echa mano de mucho petróleo para producir la electricidad que México requiere, según dio a conocer la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Aquí se debe estar en el entendido de que energía limpia es la electricidad producida por las plantas hidroeléctricas, nuclear, geotérmica, eólica y solar. 

Las cifras anteriores dan una idea de la cantidad de hidrocarburos que se utiliza cada día en el sector transporte. Así como de la cantidad de contaminación ambiental que igualmente, se produce cada día por el consumo de los combustibles. El profesor e investigador, titular del Departamento de Medio Ambiente, en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) de Azcapotzalco, Gerardo Arzate Pérez, dio una idea más clara sobre el futuro de los sistemas de transporte y el concepto complejo de movilidad. 

El académico afirmó que la movilidad no es únicamente el diseño de un automóvil o un vehículo. Son todos los elementos relacionados con nuestro desplazamiento de un lugar a otro; es decir, las rutas de tráfico seleccionadas, los días del año, tipos de vehículos, los tiempos de traslado, la energía utilizada, la capacidad de satisfacer las necesidades con el menor tiempo de uso de transporte, la seguridad pública y vial durante el traslado, entre otros factores que se pudieran mencionar.

Entonces, pensar en movilidad incluye un cambio de paradigma sobre el concepto que tenemos de traslados, y el principal cambio es lograr que la movilidad sea ecológica, y se asocie a la posibilidad de trasladarnos con alta eficiencia energética y mínimo impacto al medio ambiente. 

Es por ello que la movilidad ecológica está relacionada con la manufactura y uso de vehículos con motores eléctricos, los cuales no emiten humo por el escape y tienen el doble de eficiencia comparados con los vehículos de motores a combustión interna.

En México ya existen compañías que son parte del proceso de manufactura y producción de vehículos eléctricos para marcas internacionales. En regiones del país, como Guanajuato y Puebla, se han instalado recientemente empresas mexicanas que están impulsando la manufactura de vehículos eléctricos. Así lo dio a conocer Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, gobernador de Guanajuato en diciembre del año pasado. 


El momento preciso

La nueva tecnología de movilidad podrá ser utilizada en el transporte privado o público. Con ello se podrá acelerar la incorporación de vehículos eléctricos al mercado nacional, aunque las expectativas digan lo contrario, como lo dejó claro Francisco Garza, presidente de General Motors México en septiembre de 2021, al señalar que en México, la adopción tecnológica va a tardar un poco más respecto a mercados como Estados Unidos.

Según el maestro Arzate Pérez, es éste el preciso momento para detonar esta actividad industrial. De la misma forma, si hablamos de movilidad ecológica tenemos que reflexionar sobre la energía y plantearnos: ¿está México en disponibilidad de suministrar energía eléctrica a los nuevos vehículos que lo pudieran necesitar?

Hablando de los vehículos eléctricos, que se “enchufan” a la red eléctrica nacional. La respuesta es “sí”. Estamos en posibilidad de suministrar energía. Pero para no sobrecargar al sistema eléctrico nacional, se requiere de la instalación de unidades de recarga eléctrica para vehículos eléctricos, basados en energías renovables, principalmente.

En este caso, la energía solar que irradia a nuestro país es factible de poderse utilizar produciendo energía eléctrica a través de la conversión fotovoltaica que ocurre en los paneles fotovoltaicos. La instalación de unidades de recarga asistidas con energías renovables es un negocio viable para el suministro de electricidad. 

Necesitamos pensar distinto 

“Conocida es la frase: ‘¿buscas resultados distintos?’, no hagas siempre lo mismo”, me comparte el maestro Gerardo Arzate mientras reflexiona sobre el tema:

“Los problemas actuales existen, porque hemos repetido las mismas acciones durante años. Sin cambios ante las necesidades del momento. Actualmente, en temas de movilidad, debemos pensar distinto, ser creativos y generar nuevas opciones”.

En México se ha comenzado a hacer propuestas de diseño enfocadas a los sistemas de movilidad ecológica. Como se está desarrollando en el Departamento de Medio Ambiente de la UAM Azcapotzalco. La investigación incluye la planeación y desarrollo de nuevos modelos de movilidad ecológica urbana, que han llamado la atención en múltiples foros internacionales.

Nuestro país es una nación creativa, con gran potencial. Es por ello que el grupo de investigación está trabajando en el diseño de sistemas de transporte urbano basados en principios de economía de combustible, reducción de consumo y emisiones, así como en utilizar vehículos ultraligeros y compactos. 

Propuestas novedosas sobre la movilidad ecológica

La investigación desarrollada está abordando una gran cantidad de variables y posturas alrededor de la movilidad urbana. Se desea generar opciones, y posicionar a México como líder en la creación de tendencias de movilidad ecológica. Se han investigado las características de diversas ciudades en donde se puedan aplicar estrategias de movilidad. De los resultados obtenidos, se proponen tres conceptos básicos:

  • Movilidad vecinal. Generalmente los sistemas de movilidad urbana están enfocados en cubrir grandes distancias.

Sin embargo, el futuro es diseñar sistemas de transporte en pequeñas zonas urbanas, como vecindarios o colonias, una a la vez, creando pequeños sistemas de movilidad ecológica vecinal que operen de manera independiente, pero puedan interactuar entre ellos para dar servicio en conjunto a toda una alcaldía, municipio o ciudad.

  • Ligereza del parque vehicular.  La relación que existe entre el peso del vehículo y el peso de los pasajeros es una de las principales estrategias de diseño para lograr una disminución de consumo de energía.

Lo anterior es fácil, si se suma el peso del vehículo más el peso de los pasajeros. El peso final debe ser lo menor posible, de esta forma se necesitará menos energía para mover a las personas. Además, al disminuir el peso de los autos o vehículos se puede impactar positivamente en el consumo de energía y emisión de contaminantes.

La peor relación de peso vehículo/pasajeros se obtiene con el uso de los automóviles particulares, ya que alrededor de 75% de los automóviles que circulan por la ciudad, transportan únicamente uno o dos pasajeros. Es decir, invertimos mucha energía en mover un vehículo que transporta muy pocas personas. Las camionetas tipo SUV son los modelos con la peor relación de peso y, por consiguiente, los que más contaminan. 

Éstas requieren mucha energía para mover el peso del vehículo y es frecuente que lo usen solo un par de personas. Contrario a todo ello, una motocicleta utiliza menos energía para moverse junto con un par de pasajeros. Aunque la seguridad vial debe asegurarse para disminuir el número de accidentes en donde se ven involucradas las motocicletas.

Es posible que el diseño de vehículos eléctricos, con diferentes capacidades y características, pueda ayudar a mejorar la movilidad de un lugar, en términos de la relación entre el consumo de energía y el beneficio obtenido.

  • Varios modos de transporte. Pensar que un solo vehículo puede solucionar la necesidad de todos los habitantes de una ciudad no es un pensamiento válido. Existen distintas necesidades de movilidad, que cambian dependiendo del tiempo, velocidad y distancia que requiere el viaje a realizarse. De la misma forma, la movilidad de puerta a puerta debe desaparecer en la medida de lo posible. Fragmentar los viajes en distintas etapas, con distintos vehículos, puede disminuir múltiples impactos negativos de la movilidad urbana, específicamente los que se relacionan con los impactos energético y ambiental. Puede ayudar también a reducir el estrés, a un mejor ordenamiento territorial, a una mayor socialización, entre otros beneficios directos o indirectos. 

Las ideas están puestas sobre la mesa. Existen instituciones en México con la experiencia suficiente para apoyar a los empresarios, en el desarrollo del sector comercial relacionado con la fabricación de vehículos eléctricos, para diversas aplicaciones y de diferentes diseños.

También existen todos los elementos para que se invierta en la instalación de unidades de recarga de vehículos eléctricos, que permitan hacer una realidad a la movilidad ecológica con estrategias eficientes. 

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