El momento
“Todo parecía real. Lo único diferente era que según ellos habían registrado una solicitud de préstamo. Contesté que no, que sí me había dado cuenta de la oferta, pero no lo había aceptado. Tal vez mi error fue haberle explicado que había accedido a la autorización de la línea de crédito. La mujer insistía en que habían intentado sacar un préstamo a mi nombre. Me explicó que el siguiente paso era cancelar la supuesta transacción”.Para Jennifer no parecía algo fuera de lo normal, debido a que momentos antes había realizado operaciones desde su aplicación móvil. “La indicación siguiente fue decirme que bloquearían mi tarjeta para que no intentaran hacer nada más. Por ello, procederían a ese paso, tanto a la tarjeta, como a la aplicación. Para esto último, necesitaban que generara un retiro sin tarjeta. Primero me solicitaron que por 100 pesos, accedí. Después por 5 mil. El motivo supuestamente era que tenía que ser grande el retiro para que la aplicación se bloquease”. Según Wolfgang Erhardt Varela, vocero nacional del Buró de Crédito, los adultos mayores de más de 65 años son los más afectados por estafas telefónicas; mientras que el sector de 25 a 40 años caen principalmente a través de mensajes de texto. Jennifer tiene 27 años. El funcionario afirma que “es muy difícil crear estadísticas, pues muy pocas personas denuncian, y por ende es muy complicado saber qué tan grave es el robo de identidad, sin embargo, el Banco de México el año pasado calculó que México estaba en el octavo lugar a nivel mundial en robo de identidad. Y, según algunas empresas privadas dedicadas a temas de seguridad, se estima que México está en el tercer lugar en robo de identidad en todo el continente americano”. Y es que las tácticas siempre se van actualizando. El caso de Jennifer fue tan cercano a la realidad, que se aseguraron de que no actuara, por miedo a represalias, pues tenían sus datos hasta de domicilio.
“Según los argumentos de la mujer que me estaba llamando, yo les tendría que dar el número de retiro sin tarjeta, para después ellos cancelarlo y hacer lo mismo con la app y la tarjeta; esta última me la entregarían hasta mi casa, por lo que rectificaron mi dirección y número de casa; todo coincidió. Terminando de darles la información, colgamos, le llamé a mi pareja, y sospechó de todo. Me sugirió llamar al banco”.Sin embargo, el banco le confirmó que había caído en una estafa. “El banco no pide ningún dato personal y menos esos números. Los cinco mil pesos estaban perdidos. Registraron la situación como reclamo, pero sí me indicaron que seguramente no procedería. El dinero estaba perdido”, relata Jennifer.
La estafa telefónica tiene nombre
La acción tiene una definición. Para Confusef, vishing es un tipo de estafa que se realiza a través de llamadas telefónicas y busca obtener tus datos bancarios. Para evitar caer, la institución recomienda:- No responder a los mensajes de algún correo sospechoso o remitentes desconocidos.
- Nunca ingresar contraseñas, sobre todo bancarias, a algún sitio que llegó por correo electrónico, chat o mensaje de texto.
- Evitar proporcionar información financiera.
- Llamar directamente a la institución bancaria ante cualquier duda.
- Tomar en cuenta que ni las entidades financieras ni los operadores de tarjetas como VISA o MASTER CARD solicitan datos personales a sus clientes o la verificación de cuentas mediante correo electrónico, mensaje de texto o vía telefónica, a menos que el usuario contactara primero a la institución financiera.
- Acudir a Condusef en caso de enfrentar algún problema con un producto servicio financiero.
Recuerda que si quieres compartirnos tu historia, puedes mandarnos un correo a: cgabrielonce@gmail.com