De continuar el uso indiscriminado de antimicrobianos, enfermedades como cólera, neumonía, tuberculosis, sinusitis, faringitis y salmonelosis, por mencionar algunas, podrían quedarse sin tratamientos eficaces.
“Es un problema de salud pública gravísimo, se estima en la actualidad que hay millones de personas que mueren, se le conoce como la epidemia silenciosa la presencia de infección por gérmenes resistentes a los antibióticos”, dijo Gerardo López, medico infectólogo.
Sin los antimicrobianos cualquier infección podría ser letal.
En 2019, 1.3 millones de personas en el mundo murieron por causas atribuibles directamente a la resistencia antimicrobiana, y 5 millones más fallecieron por alguna relación con ello.
“El problema es que si yo utilizo un antimicrobiano y no está indicada para la bacteria o tengo desconocimiento acerca de esto, la bacteria reconoce al antimicrobiano y entonces la próxima vez que tenga una enfermedad ya hay resistencia y creo una defensa y ya este antibiótico no le servirá”, señaló Jessica Rodríguez, medica toxicóloga del Hospital Juárez de México.
Los antimicrobianos, en particular los antibióticos, antivíricos, antifúngicos y antiparasitarios son medicamentos que se usan para prevenir y tratar infecciones.
“Lo que necesita un paciente para requerir este tipo de tratamiento es que reúna los criterios para poder decir que es una infección de tipo bacteriano o de tipo micótico, porque los agentes virales no se necesitan usar un antimicrobiano”, agregó Gerardo López.
El abuso de los antimicrobianos no es nuevo en la práctica de la salud pública.
“Esto viene desde siempre pero ahorita a lo que nos enfrentamos es a lo que se veía como un futuro cercano, que en algún momento en el caso de todos si nos dolía la garganta nos daban un antimicrobiano, amoxicilina, ampicilina y de más y ahora nos estamos enfrentando a las resistencias”, añadió Jessica Rodríguez.
El panorama se recrudeció. Durante los primeros momentos de la pandemia se dificultó diferenciar entre COVID 19 y las infecciones bacterianas lo que derivó una prescripción médica inadecuada de antimicrobianos.
“Prácticamente la mitad de la población de bacterias son resistentes, se tienen que utilizar la combinación de varios, o utilizar unos más tóxicos o bien utilizar unos verdaderamente costosos”, puntualizó Gerardo.
La Organización Mundial de la Salud alertó que la resistencia antimicrobiana es actualmente una de las diez principales amenazas de la salud pública.
“El principal es el sistema de salud el que se verá afectado porque al aumentar las resistencias bacterianas lo que está generando es que escalemos, que pongamos medicamentos más fuertes y al poner medicamentos más fuertes son medicamentos que necesitan uno, que el paciente este hospitalizado, dos que tengan personal de enfermería capacitado para su administración y mínimo tres días de estancia hospitalaria”, comentó Jessica.
Por si esto fuera poco, algunos especialistas acusaron malas prácticas en los consultorios alternos a las farmacias, lo que agrava el problema.
“Muchas veces existe la presión por parte de la iniciativa privada, de las farmacias de que se tienen que vender esos antimicrobianos, entonces condicionan al médico de esos que trabajan en esos lugares a que receten antibióticos, aunque no los necesite el paciente”, puntualizó Gerardo.
Y también en las farmacéuticas.
“Existe la función de que las empresas farmacéuticas que también generan ese tipo de productos instan al médico para que también los prescriba a través de diversos estímulos”, concluyó Gerardo.
Para 2050 se estima que las muertes relacionadas con el abuso de antimicrobianos en el mundo podrían llegar a diez millones al año.