La contaminación atmosférica con el carbono negro, un componente de las partículas finas que proviene principalmente del tráfico de automóviles, se asocia a un mayor riesgo de padecer cáncer de pulmón, reveló un estudio publicado este miércoles.
Este contaminante se asocia a un aumento de 30% del riesgo de cáncer de pulmón”, indicó Bénédicte Jacquemin, del Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica de Francia (INSERM) y coautora del estudio.
Por ahora este componente también conocido como carbono negro no está sujeto a ninguna reglamentación.
Sabemos que las partículas finas, las PM2.5, que penetran profundamente en los pulmones, son cancerígenas. Quisimos determinar si el carbono negro tenía un efecto cancerígeno independientemente del de las partículas finas totales”, señaló Bénédicte Jacquemin.
Tras realizar análisis estadísticos, los investigadores concluyeron que es muy probable que su efecto sea independiente del efecto de las partículas totales”, agregó.
En 2013, el Centro Internacional de Investigación sobre el Cáncer (CIRC) clasificó el conjunto de partículas finas como cancerígenas para el hombre.
Pero es posible que no todos los componentes sean igual de nocivos.
El carbono negro, procedente de combustiones incompletas que producen hollín, ya fue señalado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) por su impacto negativo en general sobre la salud.
El estudio, publicado en la revista internacional Environmental Health Perspectives, analizó los datos de unas 20 mil personas, especialmente su lugar de residencia en los últimos 30 años y los niveles de contaminación en esos lugares.
Se tuvieron en cuenta los factores de riesgo de cáncer como el tabaquismo, el consumo de alcohol y las exposiciones profesionales como al amianto.
En total, fueron diagnosticados 3 mil 711 casos de cáncer, de los cuales 349 eran de pulmón, con una correlación con los niveles de exposición al carbono negro.