“Raborta” es una robot que funciona como dispensadora de mifepristona, un medicamento para interrumpir el embarazo. Es un proyecto impulsado por la organización Women on Web, y aunque es manejado desde la Ciudad de México, 11 entidades ya tienen la robot que busca acompañar a las mujeres y personas gestantes que desean interrumpir un embarazo.
La robot tiene como objetivo visibilizar que continúan las barreras para el acceso a servicios básicos y de salud para un aborto seguro.
Las Mujeres Organizadas para acompañar abortos seguros, reúne a 85 colectivas, de 11 entidades del país. Ellas destacaron que las necesidades para garantizar acceso a la salud de las mujeres y personas gestantes continúan sin ser cubiertas, ya que uno de los medicamentos recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), para interrumpir el embarazo, continúa restringido en todo el país.
En conferencia de prensa, aplaudieron la resolución histórica de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) al reconocer la inconstitucionalidad 148/2017 para criminalizar el aborto de manera absoluta, la inconstitucionalidad del derecho a la vida desde la concepción y la invalidez de la objeción de conciencia.
El hito trazado por el Poder Judicial se acompaña de la exigencia de los Poderes Legislativos, tanto Federal como el de las 28 entidades, que siguen criminalizándonos por decidir sobre nuestros cuerpos, de armonizar los marcos jurídicos para que se garantice el acceso pleno al ejercicio de nuestro derecho a la salud sexual y reproductiva”, enfatizaron.
Asimismo señalaron que se debe eliminar la criminalización a las personas que prestan servicios de salud, porque eso suma a la complejidad del problema.
Aseguraron que la mifepristona y el misoprostol son los fármacos recomendados como estándar de oro por la OMS para la interrupción del embarazo. Estos son administrados bajo vigilancia y su uso responde a las semanas de gestación. Además se encuentran en la lista de medicamentos esenciales y en el cuadro básico de medicamentos en nuestro país.
No obstante, denunciaron que en el caso de la mifepristona se encuentra “en una categoría 3, lo cual lo hace muy restringido”. Esto quiere decir, según el Artículo 226 de la Ley General de Salud, que la venta y suministro de este medicamento sólo puede adquirirse bajo receta médica y se podrá surtir hasta tres veces; además el médico tratante determinará el número de presentaciones del producto y contenido de las mismas que se puedan adquirir en cada ocasión.
Denunciaron que la interrupción del embarazo está regulada de forma diferenciada en el país: la Interrupción Legal del Embarazo (ILE) está reconocida en Ciudad de México, Oaxaca, Hidalgo y Veracruz.
Esto tiene impacto sobre las mujeres que viven en otros estados, pues no cuentan con servicios de salud y de atención, por lo que recurren a métodos inseguros o se ven obligadas a continuar con embarazos no deseados.
Ante esto, organizaciones de la sociedad civil decidieron impulsar a “Raborta”. Abigail, de la Red Necesito Abortar, compartió en entrevista con Once Noticias que la robot nació como proyecto de Women on Web, pero la acción de llevarla a los estados es un trabajo en conjunto de todas las colectivas.
Compartieron que aún existen desafíos para que las mujeres puedan acceder a Raborta y evitar barreras en las mujeres que viven en zonas rurales o sin acceso a internet.