El Síndrome del Intestino Irritable (SII) se reconoce como “el trastorno funcional digestivo más frecuente en el mundo“, de acuerdo con especialistas. Aunque hay pocos estudios y estadísticas acerca de este trastorno en México y Latinoamérica, se sabe que entre el 1.1% y el 22.1% de la población mundial sufre de este problema de salud.
De acuerdo con el estudio se estima que el porcentaje de afectación con SII en el país es del 18%, aunque su “prevalencia real en población urbana abierta y no seleccionada se desconoce”. La realidad es que una cantidad considerable desconoce la existencia de este padecimiento y sus síntomas, mientras que los diagnosticados saben poco.
El SII se caracteriza por síntomas crónicos y recurrentes como dolor y distención abdominal, es decir, un aumento o inflamación en el área del vientre, así como alteraciones en las heces, cambios en la frecuencia de las evacuaciones como diarrea, estreñimiento o alternancia entre ambas, flatulencias, ganas de evacuar sin lograrlo, evacuaciones incompletas o necesidad urgente de evacuar.
¿Cómo lidiar con el SII?
El SII causa estragos a nivel social y aún se desconoce cuál es el motivo específico de su origen, pues se señalan factores genéticos, sanitarios, dietéticos, e incluso culturales, pues según los estudios que se han realizado, existe una prevalencia más elevada en la población asiática, seguida por la residente de Norteamérica y Europa. Por ello, es tan importante saber cómo lidiar con el SII.
En primer lugar, sólo un médico puede diagnosticar este problema con base en la historia clínica del paciente y los síntomas que presenta, y en segundo, ya que se ha diagnosticado, lo fundamental es identificar cómo es que se desencadenan los síntomas del SII en la persona para adoptar estrategias que disminuyan la frecuencia y gravedad de éstos en la vida cotidiana del paciente.
Una de las estrategias sugeridas es la disminución del estrés, lo cual puede ser a través de prácticas como la meditación, la acupuntura, terapias psicológicas o cognitivas conductuales y por supuesto, actividad física regular. Además, hay recomendaciones importantes a nivel nutricional que implican cambios en la dieta, como la eliminación de alimentos que causen problemas intestinales.
Recomendaciones para pacientes con SII
* Entre las recomendaciones nutricionales se encuentra una dieta balanceada con mayor ingesta de frutas y verduras, disminución de grasas, carnes rojas, azúcares y carbohidratos, además de una buena hidratación.
* Detectar cuáles alimentos pueden desencadenar este tipo de reacciones es fundamental, por ejemplo, los lácteos, algunas verduras, en especial cuando se comen crudas.
* Evitar el abuso de sustancias tóxicas como alcohol y cigarro.
* De la misma manera, se aconseja cuidar la ingesta de legumbres, ya que pueden ser causantes de un aumento en las flatulencias y distención abdominal.
* Los tés e infusiones son aliados, ya que muchos de ellos ayudan a disminuir la inflamación, a relajar y mejorar el tránsito intestinal.
Respecto a tu salud mental, si el SII está en una etapa más compleja, se aconseja compartir el problema con las personas de mayor confianza, prevenir llevando una muda de ropa y toallitas húmedas, también se aconseja ubicar los baños al salir a lugares públicos y generar una red de apoyo para evitar sentirse incómodo. Recuerda que una dieta sana, supervisión médica y ejercicio regular son tus aliados.